
Hadiz
Safiyya Binti Huyey, madre de los creyentes, dijo: El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, estaba en retiro espiritual (itikaf). Una noche lo visité y hablamos. Cuando me levanté para volver a casa, el también se levantó para acompañarme a mi hogar. En ese momento, dos hombres de los Ansar -que Allah esté complacido con ellos- se cruzaron con nosotros. Al ver al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, quisieron alejarse rápidamente. El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: – “Calmaos un poco. Esta es Safiyya Binti Huyey, que está conmigo”. Cuando dijeron: – “Glorifiquemos a Allah, oh Mensajero de Allah, por una conducta inapropiada del enviado”, el respondió: – “Satanás circula en el cuerpo del hombre como la sangre; me temí que os lanzara un mal—o una duda—en vuestros corazones”.
Buhârî, İ’tikâf 11, Bed’ü’l-halk 11, Ahkâm 21; Müslim, Selâm 23-25
Lo que aprendemos
- 1Satanás circula por el cuerpo del hombre como la sangre y puede lanzar todo tipo de sospechas y sugerencias en su corazón.
- 2Por lo tanto, uno debe estar atento y vigilante contra Satanás.
- 3Un musulmán debe evitar comportamientos que puedan hacer que otras personas sospechen de él, para no verse a sí mismo bajo sospecha ni permitir que otros hermanos caigan en el pecado por su propio error. En situaciones que puedan dar lugar a chismes, se deben hacer aclaraciones a los que le rodean.
- 4El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, era tan compasivo con su ummah; no le agradaba que incluso involuntariamente cometieran pecados.
- 5La esposa o cualquier otra persona puede visitar a un musulmán en retiro espiritual (itikaf) y éste puede salir del lugar de retiro para acompañarlos.

