ÜÇÜNCÜ FEN · BİRİNCİ BAB · DÖRDÜNCÜ FASIL · Beşinci Madde
El Quinto Artículo
Describe los siete grados (etvâr-ı seb’a) [255] y estados del corazón humano.
¡Oh, querido! Debe saberse que los amigos de Dios han dicho: El corazón humano,
ya sea el nafs-i nâtıka, el ruh-ı insânî, la verdad humana, la latîfe-i Rabbaniyye, o incluso el akl-ı
meâd, todos son una sola cosa, es decir, el alma. Este corazón humano, nombrado
con estos títulos, alcanza una vida perpetua cuando se une al ruh-ı izafî, que es el intelecto universal,
trascendiendo los grados del animal y del ángel para alcanzar el grado del insân-ı kâmil.
Así como Jesús (paz sea con él) dijo: “Nadie puede entrar en el reino espiritual (melekûta),
en los cielos y en la congregación de los ángeles, a menos que nazca dos veces.” El primer nacimiento
que mencionó Jesús (paz sea con él) es tu venida al mundo del vientre materno. Es decir,
tu liberación de esa estrechez y oscuridad en la que te encuentras. Es tu limpieza de las aguas
sanguinolentas del útero y tu ocupación de un lugar específico en el mundo de los cuerpos.
Es tu aparición adornada con sentidos y fuerzas.
El segundo nacimiento mencionado es la purificación de las cualidades animales y viles.
Es liberarse de las tinieblas y opacidades del alma para alcanzar una limpieza espiritual,
adquiriendo la cualidad de un ángel. Así, llegas al reino del corazón y te conviertes en parte de la congregación
de los ángeles, encontrando el camino a la asamblea de aquellos cercanos a Dios (üns). En ese
reino espiritual, como miembro del pueblo del corazón, ves los grados del corazón. A través de siete
grados (etvâr-ı seb’a) en el corazón, alcanzas la intimidad con Dios como Moisés (Kelîmullah).
En cada grado del corazón, entras en otro grado.
En el primer grado del corazón, usas tu razón para distinguir lo verdadero de lo falso y te conviertes
en creyente. El segundo grado es el sadru’l-kalb [256]. En este nivel, encuentras la alegría de la apertura
del pecho (inşirâh-ı sadr) [257] como un hombre de pensamiento. El tercer grado es el amor del corazón
(hubbetü’l-kalp). En este nivel, olvidas las tristezas y alegrías y vuelas según los deseos del reino espiritual,
transitando por esas moradas con esa pasión. El cuarto grado es el alma y la vida del corazón (mühcetü’l-
kalb). A través de las inspiraciones de los atributos de belleza provenientes del Rahmán, encuentras las
inspiraciones de los atributos de majestad que provienen del alma, y conoces la diferencia entre ellos
con poder de discernimiento (firâset).
El quinto grado es el chegâf [258]. En este nivel, eres arrebatado por la pasión de Dios y trascendes
completamente el amor al mundo, sonriendo poco. El sexto grado es el fuâd’ [259]. En este nivel, se manifiestan
los significados (vâridat) que provienen del Rahmán hacia el corazón, te liberas de los susurros del alma
y alcanzas la manifestación de la belleza. El séptimo grado es el süveydâ. Al alcanzar este grado con verdad y lealtad,
te conviertes en uno de los siddiqs. Encuentras tu corazón como un espejo de belleza y como el lugar de observación
de Dios (nazargâh). Te llenas de luz, paz y alegría. Trasciendes el tiempo y el espacio. Asciendes al más alto cielo
(semâ-yı amâ) que es tu morada. Vas a la estación de la verdad (mak’ad-ı sıdk) con los profetas ante Dios Todopoderoso.
Encuentras allí un descanso eterno y placer sin fin.
Nazm
1-Gönül, tîz eyle veda‘-ı cihân-ı kevn ü fesâd
Semâ-yı rûha sefer kıl, sefer mübârek bâd
2-Sefer mübarek olur, aşk iderse istikbal
O şîvelerle melâhatla kılsa hüsn-i reşâd
3-Reşâd odur ki, olur mürtefi‘ mevânî-i vasl
Visâl odur ki, olur müttehid mürîd ü murâd
4-Bu bâkî aşkı taleb kıl, cihân-ı fânîde
Bu ârzû ile vir can de, her çe bâd-â-bâd
5-‘İnân-ı nefs-i nefîsi heveslere virme
Mahabbet eyleye tâ kim sana hep ehl-i vidâd
6-Eger hakâyık-ı eşyâyı kâşif oldınsa
Kodun zemîn-i hakîkatde çok metîn bünyâd
7-‘İyân-ı Kitâb-ı Hudâ’dır derûnun ey Hakkı
Zihî sahâ’if-i tâbân, zihî beyâz u sevâd
Corazón, apresúrate a despedirte de este mundo de existencia y corrupción.
Realiza una expedición al cielo del alma; que la expedición sea bendita.
La expedición es bendecida si el amor guía el futuro.
Con esas maneras, con dulzura, realiza un hermoso camino de rectitud.
La rectitud es aquella que elimina los obstáculos hacia la unión.
La unión es aquella en la que el aspirante y el objeto deseado se unen.
Busca este amor eterno en el mundo transitorio.
Con ese deseo, entrega tu alma, sin importar lo que suceda.
Entrega las riendas del alma a los deseos del ego.
Para que todos los amantes te amen.
Si has descubierto las realidades de las cosas,
Entonces has construido cimientos sólidos en la tierra de la verdad.
Tu interior es la manifestación del Libro de Dios, ¡oh, Hakkı!
¡Qué hermosas son las páginas brillantes, qué hermosas son lo blanco y lo negro!

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