Marifetnama · junio 27, 2026

Indica la semejanza del mundo humano (álmalo-i insan) con el mundo de los cielos (álmalo-i eflá

BEŞİNCİ BÂB · BİRİNCİ FASIL · Üçüncü Madde Artículo Tercero La semejanza del mundo humano (ʿālem al-insān) con el mundo de los cielos (ʿālem al-aflāk). ¡Oh, amado! Debe saberse que los hombres del sufismo han dicho: La …

BEŞİNCİ BÂB · BİRİNCİ FASIL · Üçüncü Madde

Artículo Tercero

La semejanza del mundo humano (ʿālem al-insān) con el mundo de los cielos (ʿālem al-aflāk).

¡Oh, amado! Debe saberse que los hombres del sufismo han dicho: La similitud del cuerpo humano con los cielos es que así como el cielo tiene doce signos zodiacales, el cuerpo humano tiene también doce vías desde afuera hacia adentro: dos oídos, dos ojos, la boca, dos pechos, el ombligo y los lugares de excreción anterior y posterior. Otra similitud es que así como en el cielo hay siete planetas (sayyārah), en el cuerpo humano hay siete órganos: el pulmón del hombre se asemeja a la Luna, el estómago a Utarite, el riñón a Zuhra, el corazón al Sol, la bilis amarilla a Marah, el hígado a Müşteri y el bazo a Zühal.

Así como en el cielo hay muchas estrellas, en el cuerpo humano hay muchos nervios. Así como en el cielo hay veintiocho mansiones famosas, en el cuerpo también hay veintiocho sensaciones y fuerzas. Así como en el cielo hay trescientos sesenta grados, en el cuerpo –como se ha explicado antes– hay trescientos sesenta arterias. Así como todos los cielos y sus partes, las estrellas fijas y móviles –siguiendo la forma mencionada anteriormente– tienen diversos movimientos naturales y necesarios, así también el cuerpo tiene diversos movimientos voluntarios o necesarios. Así como los cielos contienen los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego), el cuerpo contiene las cuatro mezclas (aḥlāt-i arbāʿa):

1-Bilis amarilla. Es seca y caliente como el fuego.

2-Sangre. Es cálida y húmeda como el aire.

3-Flema. Es húmeda y fría como el agua.

4-Sevdâ. Es pesada y seca como la tierra.

Así como de los cuatro elementos nacen las tres etapas de la naturaleza (mawālīd-i salāsa) [26], también de las cuatro mezclas se forman los órganos en el cuerpo. La alegría del hombre es comparable al día; su tristeza, a la noche. Su estado alegre y su frescura son comparables al aire despejado; su angustia interior, a un cielo nublado. Su voz es comparable al trueno; su risa, al relámpago. Sus lágrimas son comparables a la lluvia; sus respiraciones, al viento. [148/a] Las palabras de sus conversaciones son comparables a los procesos y deterioros en la naturaleza. Sus cejas son comparables al arco iris. Su oreja es comparable a la luna creciente; su rostro redondo, a la luna llena. El cabello de su cabeza es comparable a la oscuridad de la noche; su frente, al amanecer. Hay muchas más similitudes entre el mundo humano y el mundo visible que las aquí descritas. Pero como una señal basta para un conocedor, no hay necesidad de extender más la palabra.

Nazm

1-Âsumânhâst der-vilâyet-i cân

Kâr-fermây-ı âsumân-ı cihân

2-Der-reh-i rûh pest u bâlâhâst

Kûhhâ-yı bolend u deryâhâst

Traducción del Nazm

1-En la tierra de la vida, hay cielos que mandan en el cielo del mundo.

2-En el camino del alma hay ascensos y descensos; hay altas montañas, mares.