BİRİNCİ FEN · ÜÇÜNCÜ BÂB · ONUNCU FASIL · Üçüncü Madde
Artículo Tercero
Describe cómo se forman los órganos del alud (feto).
¡Oh, amado! Debe saberse que los académicos de la anatomía han dicho: todas las partes de los órganos corporales, cuyas partes son similares, provienen de dos espermatozoides. La carne y la grasa están excluidas de esto, pues ambas se componen de sangre. Así pues –excepto la carne y la grasa– los órganos cuyas partes son similares, provienen del esperma del padre, como el queso proviene del cuajo; y se forman a partir del esperma de la madre, tal como el cuajo y la leche son una parte de la leche que de ellos procede. De manera similar, cada uno de los dos espermatozoides es una parte de cada esencia del alud (feto) que está en el útero. Después de esto, la sangre menstrual de la nutricia es su sustento a través del camino del ombligo, y el feto se alimenta con ella para crecer. Aquello que no se convierte en alimento llena los espacios entre los órganos anteriores, convirtiéndose en carne y grasa. El exceso de sangre permanece hasta el tiempo del postparto, eliminando la naturaleza perteneciente a la madre. Después del nacimiento del niño, la sangre nutritiva formada en el hígado reemplaza la sangre tomada por el cordón umbilical, cerrando el canal umbilical; y la carne y la grasa que se forman a partir de esa sangre comienzan a formarse a partir de ella. La carne proviene de la parte sólida de la sangre, moldeada por su calor y sequedad. La grasa, en cambio, nace y se forma de la sangre acuosa y grasosa; por eso se disuelve y se separa con el calor.
Si una de las texturas formadas a partir de dos espermatozoides se separara del cuerpo, la otra tampoco podría mostrar una verdadera unión con ella. Si falta una parte, no puede volver a formarse un objeto como ese; por ejemplo, un hueso. Sin embargo, los dientes de un niño pequeño vuelven a crecer en los primeros años de la infancia. Después de la pérdida de un tejido (miembro) que se origina de la sangre, lo mismo termina completamente y se adhiere a su similar; como la carne.
"¡Qué sublime es la gloria del más bello de los Creadores, Alá!"

