SEGUNDO FEN · CUARTO CAPÍTULO · SEGUNDA SECCIÓN · Primer Artículo
Primer Artículo
Informa sobre las arterias que nacen del corazón.
¡Oh querido! Debe saberse que los sabios de la anatomía han dicho lo siguiente: Las arterias
del cuerpo —a las que llaman shiryān (arteria)— son los vasos sanguíneos que transportan la vida.
Excepto una, todas las demás están en movimiento. Todas ellas han sido creadas más duras que las venas para proteger las partes internas.
Pues estas se enfrentan a los fuertes impulsos del movimiento de la esencia del ruh (el espíritu).
El lugar de salida de las arterias es el ventrículo izquierdo del corazón, que es uno de sus dos cavidades.
Pues el ventrículo derecho, al estar cerca del hígado, se ocupa de atraer y digerir el alimento.
[132/a] La shiryān-i verīdī (arterias que van al pulmón), están al frente de todas las arterias, son pequeñas y salen del ventrículo izquierdo del corazón, llegando a lo profundo de las partes del pulmón donde se realiza la respiración.
Estas arterias llevan al pulmón la sangre que es su alimento, desde el corazón.
Pues el pulmón toma su alimento del corazón. El lugar de salida de esta arteria es desde la parte fina del corazón y desde el punto que afecta a las arterias pulmonares.
Esta arteria, a diferencia de las demás, está compuesta por una sola capa. Así, su expansión y contracción (contracción) sean suaves y fáciles; cuando la sangre vaporosa y fina, propia del pulmón, se filtra desde el corazón hacia el interior del pulmón, esa filtración se realice con facilidad.
No es necesario en este caso, como sí lo es en el verīd-i ecvef [590] (vena cava principal) que explicaremos más adelante, que la sangre que fluye en su interior esté muy cocida. Especialmente porque su lugar está cerca del corazón.
Así, la fuerza que realiza la cocción mediante el calor puede alcanzar fácilmente el fuego.
Las venas tienen dos membranas que penetran desde el exterior hacia el interior en el lugar de entrada. Como no necesita ser tan resistente, se ha conformado con dos membranas. Así, el envío al pulmón de la sangre cocida por el vapor (dióxido de carbono) y el calor sea fácil.
La vena principal, cuyas características explicaremos más adelante —aunque está cerca del pulmón— llega por la parte posterior del pulmón, cerca de la columna vertebral.
Cuando nace por la parte anterior, sus ramas y ramificaciones penetran en el interior del pulmón.
Todo esto indica el poder de la majestad de Bārī taʿālā (el Creador Altísimo) y es testimonio de la perfección de Su ayuda.
“Glorificamos a Allah (Allah / Dios), quien ha creado y administra todo esto sin defecto alguno, y Le declaramos libre de toda imperfección.”

