BEŞİNCİ BÂB · BİRİNCİ FASIL · Birinci Madde
**Artículo Primero**
Se ha declarado que el mundo fue creado para Adán.
Debe saberse que los místicos (gentes del conocimiento) han dicho:
"El Exaltedísimo, por su misericordia, creó ambos mundos y todo lo que contienen para el hombre, a fin de que éste, al observar las artes de Dios en el mundo, pueda percibir la sabiduría contenida en las cosas. Al ver semejanzas de lo que existe en el universo dentro de su propio cuerpo, que conozca a sí mismo (conocimiento de sí mismo). Y desde allí, alcance el conocimiento de Dios (conocimiento de Dios).
Porque el Exaltedísimo dice en el Noble Corán: "No hemos creado a los humanos y a los genios sino para que nos adoren" (Zariyat, 51/56). Y en el hadiz sacro, ordena al hombre que conozca a sí mismo ("Conócete a ti mismo, oh hombre"), revelando que el conocimiento de sí mismo (conocimiento de sí mismo) es un medio para conocer a su Señor.
Porque el Exaltedísimo ha creado al hombre para Su propio conocimiento, pero ha vinculado ese conocimiento al conocimiento previo del hombre de sí mismo. Por esta razón, le ha dado al hombre la capacidad de conocerse a sí mismo, para que, una vez que conozca a sí mismo, pueda alcanzar el conocimiento de su Creador.
Como está dicho en la tradición: "Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor". Si bien se sabe que la clave para conocer a Dios (conocimiento de Dios) es el conocimiento del propio ser (conocimiento de sí mismo), la clave para el conocimiento del propio ser es el conocimiento del mundo (conocimiento del mundo). Pero para ver completamente los efectos de ese perfecto y sin defecto arte del Exaltedísimo en este mundo visible, comprender sus secretos e intrincados detalles, conocer las elevadas etapas del poder de Adán inherentes a su esencia, ver sus luces y alcanzar el propósito primordial del Sublime Señor, el conocimiento de Su esencia, es necesario trabajar arduamente. Esto es una tarea laboriosa y un secreto no abierto a todos.
Porque al hombre le resulta imposible escalar los picos de las altas montañas para descender a las profundidades de los océanos, excavar túneles en la tierra hasta su base para ver el mundo inferior (mundo inferior) [23], o ascender más allá del cielo para alcanzar completamente la verdad y los secretos de los cielos y las estrellas y estar debidamente informado sobre los secretos del reino superior (mundo superior). No puede entrar en el reino de los ángeles [147/a] para conocer los secretos del reino de los espíritus, observar las mentes y almas de los cielos. Y a partir de esto, puede conocer al Creador del mundo, cómo creó toda esta existencia de la nada. Puede ver el funcionamiento y la transformación constantes de las partes del mundo, pieza por pieza, para contemplar las obras de Dios. Puede estar al tanto de Sus hermosos nombres (esmas) y atributos para encontrar un camino hacia el conocimiento de la esencia de Dios.
El Misericordioso y el Perdón, Señor de los Mundos, en Su completa misericordia e infinita gracia, ha creado todo lo que existe fuera y dentro del mundo, desde cuerpos sublimes hasta inferiores, como un ejemplo para el cuerpo humano, siendo éste el más noble de todos los seres. Ha dotado el alma humana con las mismas cualidades con las cuales se ha manifestado Su propia esencia sublime.
Como el Exaltedísimo somete a todo el mundo con cada partícula a su obediencia y sumisión, también ha hecho que el cuerpo humano obedezca a su propio espíritu puro con todos sus órganos. Para que el hombre al mirar su propio cuerpo y la armonía de sus órganos, encuentre semejanzas y señales en el reino de los espíritus (mundo superior) y en el mundo de los cuerpos (mundo inferior), y se vea a sí mismo como un ejemplo del mundo. Al observar las diversas acciones que realiza su alma dentro de su cuerpo, conozca las diversas acciones e influencias que el Exaltedísimo ejerce en el mundo.
Después de esto, al estar al tanto de las acciones y atributos de Dios, adore a Su esencia pura con amor. Que su conocimiento se transforme en dicha y sea de la gente del conocimiento.
**Nazm**
1-¡Conoce, oh hombre!
2-En verdad, tú eres el resumen de los mundos.
3-Tú eres quien contiene la existencia.
4-Lo que ves en ti es lo existente.
5-Lo oculto de ti es visible por la perspicacia y el conocimiento.
6-Conoces a Él presente en cada instante.
7-Tu cuerpo es del mundo inferior, material.
8-Tu alma es del reino superior, lumínico.
9-Tu secreto es divino, poderoso.
10-Tú eres quien recoge todos los tesoros.
11-Destruyes la privación y te impulsas hacia la esperanza.
12-Regocíjate, ama a tu esencia.
13-Lee, comprende sus atributos.
14-Alegrarte, que se reúna tu dispersión.
15-Tu corazón es el hogar del Clemente.
16-Conoce tu valor, oh conocedor.
17-Saborea los frutos refinados.
18-Investiga, el conocimiento proviene solo de ti.
19-Ponte una corona entre tus hermanos.
20-Recuerda la vida en cada época.
21-Establece allí, ¡oh gobernante!
22-Tú eres el eje de todos los círculos.
23-De ti emanan las visiones.
24-A través de ellas conoces, oh hombre.
25-En verdad, tú eres la esencia del hombre.
**(Traducción del Nazm)**

