SECCIÓN DE TAHARET · 34 – SOBRE EL AGUA DEL POZO DE BUZA'A
66 – Narrado por Abû Sa’id al-Hudrî –que Allah esté complacido con él–:
Se le preguntó al Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él, si se podía realizar el ablución del pozo de Buza’a. Se dijo: “Allí se arrojan los tampones de mujeres en flujo menstrual, cadáveres de perros y cosas hediondas”. El Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él, respondió: “El agua es pura; nada puede ensuciarla.”
67 – Narrado por Abû Sa’id al-Hudrî –que Allah esté complacido con él–:
Se le dijo al Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él: “Le están trayendo agua del pozo de Buza’a, un pozo en el que se arrojan carne de perro, tampones de mujeres (en flujo menstrual) [ilegible], excrementos humanos”. El Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él, respondió: “El agua es pura [y purificadora]; nada puede ensuciarla.” [79]
Abû Dâwud dijo:
He oído a Guteybe bin Sa’id decir:
Le pregunté al guardián del pozo de Buza’a sobre la profundidad del pozo, y él dijo: “Cuando el agua está más alta, llega hasta la ingle; cuando está baja, desciende hasta los tobillos”.
Abû Dâwud dijo: Medí el pozo de Buza’a extendiendo mi pardúsido [manto] sobre él. Luego medí el pardúsido y resultó ser de seis cúbitos de ancho. Le pregunté a quien me abrió la puerta del jardín para que entrara en él, si el edificio había sido cambiado de su forma original:
“No, no ha sido cambiado”, dijo. Vi que el color del agua allí había cambiado.
**EXPLICACIÓN**
Buza’a es un nombre de lugar o un lugar determinado donde se arrojan cosas sucias. Pero lo más correcto es que Buza’a sea el patio de Banî Saida. Es una zona ligeramente hundida y tiene un pozo en su interior. Todos sacan agua de allí, sin embargo, no se agota; cuando llueve mucho y las inundaciones comienzan, el pozo se inunda. Las aguas del diluvio tocan los cadáveres de animales arrojados arriba, los tampones usados después de la menstruación, y los restos hediondos arrojados fuera de la ciudad.
Al pisar el pozo de Buza’a, existía la posibilidad de que también se contaminara.
Los compañeros –que Allah esté complacido con todos ellos– para disipar estas dudas, le preguntaron al Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él, sobre el estado legal de este pozo. El Noble Profeta, que la paz y las bendiciones sean sobre él, informó que, debido a la abundancia del agua de este pozo, se consideraba como agua corriente y dijo: “El agua es pura; nada puede ensuciarla”.
Aunque por el texto del hadith parece entenderse que los cadáveres de perros, los restos hediondos y los tampones sucios fueron arrojados directamente al pozo, la pregunta fue formulada con una expresión como si estos fueran arrojados al propio pozo debido a que las aguas del diluvio lo inundaron.
De lo contrario, ¿cómo podrían los compañeros –incluso aquellos de la más alta fe– arrojar inmundicias a un pozo del que todos sacan agua?
Como se indica en la continuación del hadith nº 67, este pozo estaba dentro de un jardín con un guardián.
Tenía seis cúbitos de ancho y contenía agua hasta la mitad del cuerpo humano. Cuando disminuía, el agua llegaba hasta los muslos.

