DÖRDÜNCÜ BÂB · BİRİNCİ FASIL · Dördüncü Madde
**Cuarta Disposición**
El conocedor (Arif) encuentra a Su Señoridad (Hazret-i Mevlâ) olvidando todo lo demás que no es Él.
¡Oh, amado! Debe saberse que los amigos de Alá han dicho: El conocedor es aquel cuya ocupación alguna no puede apartarlo de Alá. Ni siquiera parpadea sin estar al tanto del recogimiento y la intimidad.
El conocedor es aquel cuyo silencio habla por el secreto de Alá, Exaltado sea Él.
El conocedor es aquel que se aleja de lo demás que no es Él y se ocupa con su Señor, a quien conoce en su corazón.
El conocedor es aquel que abandona sus propias precauciones y espera la providencia de Alá, mostrándole inclinación hacia ella. El conocedor es aquel que no se aflige por nada; todo encuentra paz y alegría consigo mismo, sin tristeza alguna. El conocedor es aquel para quien el mundo, a pesar de su amplitud, se vuelve estrecho, y huye de las costumbres de la gente hacia el Noble Alá. Se establece en Su gracia y amistad otorgadas. El conocedor es aquel que siempre reflexiona y con ello trasciende al reino del más allá (melekut âlemi). El conocedor es aquel que conoce su gnosis como capital de felicidad y evita colocarla en un lugar no merecido, es decir, hablar a quien no es digno. El conocedor es aquel que no siente interés por aquello cuya naturaleza desconoce y nunca se le ocurre la idea de conocer o entender lo demás que no es Él. El conocedor es aquel que anula sus propias cualidades con las cualidades de Alá, hasta el punto de dejar de conocer nada más que a Él, hablar solo de Él y escuchar solo de Él. ¿Por qué debería un conocedor así estar afligido? Su corazón está lleno de alegría, su alma en paz. El sustento del devoto (abidin) es agua y pan; el sustento del conocedor es la luz de la gnosis. El conocedor conoce a Alá con Alá y tiene conocimiento del mundo por la luz de Alá. La paz del conocedor es el conocimiento, su alegría es el amor. La luz de la unidad (tevhid) es su verdad.
El conocedor es aquel que vaga por los jardines del corazón y nada en el estanque del alma, expresando sus súplicas a su Señor con el corazón. El conocedor es aquel que no encuentra placer sino en Alá, ni habla más que las palabras de Él. No conoce protector alguno excepto a Alá para él mismo. La alegría del conocedor es el conocimiento, su intimidad la unidad. Encuentra paciencia y perseverancia en soportar dificultades y tribulaciones. Para él, el conocimiento es un río y la sabiduría un océano. Aquellos que se pasean por el río son los eruditos; aquellos que se sumergen en el océano son los sabios. Los conocedores viajan en barcos que conducen a la salvación. Las prácticas de los gnostos son como la corona de un rey. Ellos son aquellos que, si hablan, hablan de Él; si actúan, actúan por Él; si piden, piden de Él; si se inclinan, se inclinan hacia Él. Son los sinceros y aquellos que compiten en buenas obras. Son los elegidos y aceptados servidores. La hipocresía del conocedor es más valiosa que la sinceridad de las masas.
El conocedor [267/b] tiene cuidado y atención al mostrar respeto a Alá. Demuestra su respeto cumpliendo los deberes obligatorios y absteniéndose de lo prohibido. El conocedor es aquel que no revela los secretos que conoce a quienes no son dignos. No revela su comodidad, alegría, felicidad ni tristeza a nadie. La señal del conocedor es que se enorgullece con Alá cuando está con Él, y se avergüenza de sí mismo cuando queda solo consigo mismo. El devoto funde su cuerpo; el conocedor funde su alma. El corazón del conocedor es una lámpara de sabiduría; su mecha es el conocimiento, su aceite el amor y su luz los rayos del reino del más allá. El erudito necesita modestia, el devoto un deseo; el conocedor necesita placer y entusiasmo (tarab). Porque su felicidad con Alá es perpetua. El destino de los cobardes es desastroso; la excelencia del conocedor es estar en placer y entusiasmo.
**Verso**
1- Los gnostos han encontrado rastros de amor,
Han encontrado conocimiento al ser inconscientes de sí mismos.
2- Como Ya‘kûb, no abrieron los ojos del deseo al mundo,
Hasta que encontraron una señal con la camisa de Yusuf.
3- Por un tiempo se sumergieron en una oscuridad como la noche,
Finalmente, encontraron el amanecer en el corazón quemado.
4- ¿Cómo pueden levantar sus cabezas de sus cuellos?
Han encontrado un lugar para el amado en el hogar del corazón.
5- Nadie que vacile en el valle del corazón quedará privado;
Han encontrado una pluma del Anka en la Montaña Kaf.
6- El amor es quien siente placer con la belleza y de Él, cada momento;
Los gnostos han encontrado luz para la vista en el amor.
7- ¡Oh, Alá! Mira que el brillo del espejo del alma es el amor;
En el cuerpo, el corazón y el alma han encontrado tristeza con el ego.

