SECCIÓN DE LA PURIFICACIÓN · 23 – PURIFICARSE CON AGUA
43 – Narró Enes bin Mâlik, que Allah esté complacido con él: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones sean con él, entró en un huerto. Con él iba un niño que llevaba una ánfora de agua. (Él) era el más joven entre nosotros. Puso la ánfora junto al árbol de Sidir. El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones sean con él, alivió sus necesidades naturales, se purificó con agua y vino hacia nosotros.
*IZAH*
Entre las palabras que aparecen en el texto del hadiz, *hait* significa un huerto cercado, un jardín.
*Miza*: Es una ánfora capaz de contener suficiente agua para realizar el ablución.
*Sidir*: Es un árbol cuyas venas se secan y se utilizan como fibra en los baños turcos. Ibn Raslan dice: "También se denomina *sitr* al toldo y la protección sobre las puertas" (Bezl’ül-Mechüde, vol. 1, p. 186).
Este hadiz indica que es permisible que el sirviente más joven lleve agua a un lugar donde no hay agua para la necesidad natural.
Además, es recomendable usar agua cuando está disponible.
44 – Se narró de Abū Huraira, que Allah esté complacido con él: El Mensajero de Alá, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: “Este versículo descendió sobre los Kubalíes: ‘En ella están hombres que aman la purificación.’” (Sura Tövbe, versículo 108).
Abū Huraira dijo:
Los Kubalíes se limpiaban con agua. Este versículo descendió sobre ellos. [62]
*IZAH*
Los Kubalíes, quienes primero se limpiaban y luego se purificaban con agua, fueron objeto de la alabanza de nuestro Señor. Los creyentes que prestan atención a la limpieza siempre serán dignos de esta alabanza.

