Marifetnama · junio 28, 2026

Informa sobre las partes y estados del retiro espiritual (uzla)

TERCER FEN · SEGUNDO CAPÍTULO · CUARTA SECCIÓN · Noveno Artículo Noveno Artículo Informa sobre las partes y estados del retiro espiritual (uzla). ¡Oh querido! Debe saberse que los walī / awliyāʾ (amigos de Dios) han …

TERCER FEN · SEGUNDO CAPÍTULO · CUARTA SECCIÓN · Noveno Artículo

Noveno Artículo

Informa sobre las partes y estados del retiro espiritual (uzla).

¡Oh querido! Debe saberse que los walī / awliyāʾ (amigos de Dios) han dicho lo siguiente: Alejarse de las personas conduce al silencio. Porque quien se retira al uzla (retiro espiritual) y permanece en soledad, no encuentra a nadie con quien hablar. La soledad es causa del silencio.

Alejarse de las personas y retirarse a un rincón solitario (uzla) es de dos tipos. Uno es el retiro del murīd (el discípulo), el otro es el retiro de la gente de la ḥaqīqa (la realidad interior, es decir, los verídicos).

El uzla del murīd consiste en no mezclarse corporalmente con los extraños. El uzla de la gente de la ḥaqīqa es no inclinarse con el qalb (el corazón) hacia este mundo y mantenerse alejado de él. Así pues, el qalb de la gente de la ḥaqīqa no es lugar ni morada para nada que no sea Allah (Dios).

Los placeres de los que se retiran al uzla son tres: El primero, es el uzla para alejarse de la maldad y la murmuración de la gente. El segundo, es el uzla con la intención de proteger a la gente de la propia maldad y peso espiritual. Esta intención es más valiosa que la anterior. Porque en la primera hay mala sospecha sobre la gente, mientras que en la segunda hay mala sospecha sobre el propio nafs (el ego / alma inferior). En realidad, es necesario tener mala sospecha sobre el propio nafs, pues ello es costumbre de los justos (ebrār). El tercero, es el uzla para preferir la compañía de Allah sobre el propio nafs, por encima de los ángeles y el mundo de los cielos sublimes (malāʾ al-aʿlā).

Por lo tanto, la forma más elevada de soledad es retirarse del propio nafs. Es preferir la compañía de Allah sobre todo lo demás y acudir a Su presencia. [225/b]

Quien prefiere el uzla a la amistad con las personas y se retira del propio nafs hacia el qalb, sin duda ha preferido a su Señor sobre todo lo demás. Sólo él conoce los secretos espirituales que Allah le otorga. Aunque le sea necesario alejarse de las personas y guardar silencio, no es necesario que el qalb guarde silencio.

Pues quien está solo, se encuentra diciendo lo que no es Allah (mā siwā) sobre lo que no es Allah, en su propio nafs. Por eso, el silencio ha sido considerado como un principio independiente entre los seis principios. Quien se aferra al uzla y se aparta de las personas y de su propio nafs, accede al secreto de la unicidad divina (waḥdāniyyāt-i ilāhī).

El estado más elevado del uzla es el retiro espiritual (khalwa). El resultado de la khalwa es el conocimiento divino (ʿirfān) y los secretos de la unicidad de Allah. Otra característica del uzla es que otorga conocimientos sobre el mundo. Si la persona se aparta de los alimentos corporales, permanece despierta mientras los demás duermen, guarda silencio en sí misma con el dhikr (el recuerdo de Dios), y se aparta de las personas y de su propio nafs, si estas cuatro características se reúnen en ella, su humanidad se transforma en angelicidad, su servidumbre en señorío, lo oculto en lo manifiesto, lo interior en lo exterior, y su intelecto en percepción sensorial. Se une al grupo de los abdāl (los sustitutos espirituales), alcanza las maqām (estaciones espirituales) de los muqarrabūn (los cercanos a Dios), obtiene la bendición de la maʿrifa (el conocimiento de Dios) y alcanza la felicidad del amor (maḥabba).

Rubāʿiyyāt (Cuartetos)

1- El qalb que se familiariza con las personas olvida al Señor. Sus conversaciones endurecen el qalb por la negligencia. Considera la amistad con la gente como señal de ruina. Deja a las personas y recuerda con agrado el nombre del Señor de la humanidad.

2- El qalb que halla paz con Allah es un jardín de rosas. El qalb que permanece en la negligencia no es un qalb, sino un horno. Pues quien arroja mi qalb a la negligencia es mi enemigo. Así, tanto el enemigo como el amigo me son manifiestos. [315]

3- ¡Oh Allah! Piensa en Él, pues la familiaridad y el amor es esto; deja a las personas, mira al Libro. Esta es la verdadera compañía. Come poco, duerme poco, bebe poco, esta es la verdadera bendición. Encuentra la pobreza (faqr) y el fanāʾ (la aniquilación en Dios), esto es la verdadera riqueza.

4- ¡Oh Allah! Recuerda a Él, pues este es el verdadero placer. Siéntate alejado del ego, este es el verdadero uzla. No te inclines ni te mezcles con la gente, esta es la verdadera dignidad. En soledad, mira al Libro, esta es la verdadera compañía.

5- ¡Oh Allah! Da este mundo a la gente y encuentra la dignidad. Sé autosuficiente y retírate de estas personas. En vez de los amigos, conversa agradablemente con los libros. Con la sabiduría, establece amistad en el qalb momento a momento.

6- ¡Oh Allah! Quien es tu amigo también puede ser tu enemigo. Quien te bebe como el agua, luego te orina. Aunque el arco abrace la flecha, la lanza lejos de sí mismo.

7- ¡Oh Allah! Quien es siempre tu amigo es el Señor. Él está más cerca de ti que tu padre o tu madre. Es insensato quien tiene como qibla a Laylā. Si el qalb se vuelve hacia el Señor, es el más elevado.

8- ¡Oh Allah! En ambos mundos, el Rahmān (el Misericordioso) basta para el alma. Deja a las personas y lee el Corán, eso te basta. En soledad, los libros son suficientes amigos para ti. Si no tienes libros, el Amado en tu qalb te basta.

Traducción al turco actual

1- El qalb que se familiariza con las personas olvida al Señor (Mevlâ). Sus conversaciones endurecen el qalb por la negligencia. Considera la amistad con la gente como señal de ruina. Deja a las personas y recuerda con agrado el nombre del Señor.

2- El qalb que halla paz con Allah es un jardín de rosas. El qalb que permanece en la negligencia no es un qalb, sino un horno. Pues quien arroja mi qalb a la negligencia es mi enemigo. Así, tanto el enemigo como el amigo me son manifiestos. [315]

3- ¡Oh Allah! Piensa en Él, pues la familiaridad y el amor es esto; deja a las personas, mira al Libro. Esta es la verdadera compañía. Come poco, duerme poco, bebe poco, esta es la verdadera bendición. Encuentra la pobreza (faqr) y el fanāʾ, esto es la verdadera riqueza.

4- ¡Oh Allah! Recuerda a Él, pues este es el verdadero placer. Siéntate alejado del ego, este es el verdadero uzla. No te inclines ni te mezcles con la gente, esta es la verdadera dignidad. En soledad, mira al Libro, esta es la verdadera compañía.

5- ¡Oh Allah! Da este mundo a la gente y encuentra la dignidad. Sé autosuficiente y retírate de estas personas. En vez de los amigos, conversa agradablemente con los libros. Con la sabiduría, establece amistad en el qalb momento a momento.

6- ¡Oh Allah! Quien es tu amigo también puede ser tu enemigo. Quien te bebe como el agua, luego te orina. Aunque el arco abrace la flecha, la lanza lejos de sí mismo.

7- ¡Oh Allah! Quien es siempre tu amigo es el Señor. Él está más cerca de ti que tu padre o tu madre. Es insensato quien tiene como qibla a Laylā. Si el qalb se vuelve hacia el Señor, es el más elevado.

8- ¡Oh Allah! En ambos mundos, el Rahmān basta para el alma. Deja a las personas y lee el Corán, eso te basta. En soledad, los libros son suficientes amigos para ti. Si no tienes libros, el Amado en tu qalb te basta.