BEŞİNCİ BAB · ÜÇÜNCÜ FASIL · Beşinci Madde
Quinto Artículo
Informa sobre las costumbres y requisitos para el matrimonio del conocedor soltero.
¡Oh, amado! Debe saberse que los versados en la cortesía han dicho: Si un discípulo soltero desea casarse después de completar su recorrido y disciplina, habiéndose vuelto conocedor y perfecto, entonces hay catorce condiciones que deben ser apropiadas a su deseo:
1- Tener la intención de protegerse del pecado y ser casto.
2- Preparar dinero para el banquete nupcial y la dote. Si no tiene dinero consigo, debe pedir prestado y creer que Alá, el Exalted, es su fiador en pagarlo.
3- No debe rehuir el matrimonio por temor a la pobreza y la dificultad de manutención. Debe confiar en el Señor de la Existencia.
4- Debe comprometerse con una dama piadosa y sensata de linaje puro e ilustre. Porque una mujer obediente y virtuosa vale como su peso en oro; se considera la mejor de las bendiciones mundanas. Tal esposa, por muy pobre o humilde que sea, será amada por su esposo y él cuidará de ella con ternura.
5- No debe casarse por linaje, riqueza o belleza. Porque quien se casa por el honor se empobrece y permanece en la miseria; quien se casa por la belleza se avergüenza ante el mundo y encuentra calamidades.
6- Debe casarse con una mujer cuyo linaje, riqueza, edad y apariencia sean inferiores a las suyas. Porque el corazón se siente atraído por lo semejante; así evitarás la mirada desdeñosa de tu esposa.
7- Si una mujer desea comprometerse, debe buscar en el hombre piedad, atractivo y generosidad.
8- Debe mantener la dote en su medida mínima. Porque la dote más virtuosa es de cuatrocientos miscales de plata.
9- Si tiene la posibilidad, debe apresurarse a entregar la dote.
10- Debe ofrecer un banquete nupcial, aunque sea con una oveja.
11- Debe considerar una bendición el alimentar en el festín nupcial. Porque es saborear las mesas del Paraíso.
12- Debe adornarse vistiendo sus mejores galas en la boda.
13- Antes de entrar a la cámara nupcial, debe ofrecer dos rakats de oración.
14- Primero debe tomar la frente de su esposa y orar: “¡Oh Alá, haz que mi esposa sea para mí, y yo sea para ella, bendito!”.
Cuando se le preguntó al Hazrat Omar (r.a.) sobre si debía ser delgada o corpulenta, respondió: "Que tu cama sea suave".

