Marifetnama · junio 28, 2026

La comunicación amable protege de los pecados y otorga respeto.

ÜÇÜNCÜ FEN · İKİNCİ BÂB · ÜÇÜNCÜ FASIL · İkinci Madde **Artículo Segundo** Es sabio hablar poco, pues esto protege al hombre de los pecados y le otorga respeto. ¡Oh, amado! Se ha dicho que los amigos de Dios: “Este es un …

ÜÇÜNCÜ FEN · İKİNCİ BÂB · ÜÇÜNCÜ FASIL · İkinci Madde

**Artículo Segundo**

Es sabio hablar poco, pues esto protege al hombre de los pecados y le otorga respeto. ¡Oh, amado! Se ha dicho que los amigos de Dios: “Este es un tiempo de silencio. Es el momento de permanecer en casa, a menos que haya una necesidad imperiosa para salir.” El ser humano es una entidad retenida por dos cosas pequeñas: el corazón y la lengua. Si bien hablar es un favor de Alá al hombre, el silencio del lenguaje es la salvación de todo mal. La lengua es la balanza del hombre; soltarla es como liberar a un león feroz. El silencio es el vestido de la dignidad y la compostura. Pedir perdón es una razón suficiente para prevenir el mal. Mientras no digas nada, estás bajo tu propio juicio. Cuando hablas, te sometes al dominio de tus palabras. Quien habla poco está libre de la vergüenza; el valor del silencioso aumenta con su prolongación. Aquel que cubre los defectos ajenos, sus propios defectos también serán cubiertos y será amado por los corazones. Todos se enojan con quien chismea y difama. Hablar demasiado es una falta, una causa de vergüenza. El silencio, sin embargo, es dignidad y compostura. Contener la lengua es seguridad; contener el corazón es camino al conocimiento espiritual.

El peligro de la lengua es grande, pues es una flecha que alcanza su objetivo sin desviarse. Los dientes son como piedras; la lengua es un pedernal. La palabra es fuego; quien la enciende es un necio. El oyente es ya un almacén de algodón o un polvorín. Por lo tanto, el insensato es aquel que enciende un pedernal junto al algodón y a la pólvora.

Tres cosas invitan a todo castigo y calamidad: la burla y el entretenimiento, las bromas y las palabras sin sentido. El chismoso y el difamador sufrirán un tormento severo; estos están lejos de los hombres y del Señor de los hombres. Hablar demasiado es perjudicial para la amistad. Hablar demasiado causa desprecio, aburrimiento y disgusto. Las conversaciones inútiles conducen a la aparición de defectos y al aumento de la hostilidad en los corazones. Incluso los amigos odian a quien habla con palabras amargas. Chismear sobre los amigos es una vergüenza y una humillación en todos los sentidos.

El hombre inteligente evita el campo de batalla, y el necio no hace más que callar para castigar. El valor de una pregunta supera al de su respuesta. El beneficio de las hermosas palabras pertenece a quien las pronuncia. Incluso si hay fluidez y corrección (elocuencia) en el discurso, la salvación está en abstenerse de hablar. La broma es un defecto de la grandeza y la dignidad. Reprochar una bondad hecha es un defecto de la generosidad. Si hablas, di la verdad; si prometes, cumple tu palabra. Hablar con dulzura y difundir el saludo son tradiciones. Hablar con dulzura y difundir el saludo ganan el amor de las personas. Hacer del hablar una costumbre lleva a uno a su objetivo. La rectitud y la honestidad de la lengua es la salvación del hombre. Hablar demasiado aburre a los oídos. Insistir en algo hasta el punto de causar aburrimiento conduce a que sea prohibido. El silencio excesivo produce dignidad y compostura. Reírse mucho es frivolidad y causa vergüenza. Bromea mucho y serás acusado. Reírse mucho mata el corazón. Hablar demasiado sin sentido es una señal de ignorancia. La abundancia de palabras indica la carencia de significado. El silencio es el adorno de la inteligencia y el velo del ignorante.

¡Sé de buen hablar! ¡Ten un rostro sonriente! ¡Nunca le digas mentiras a nadie, en ningún momento! ¡No te avergüences! Quien habla con dulzura es querido en los corazones. La magnificencia del que mucho ríe es poca. El que tiene muchas bromas tiene poca inteligencia. Se busca la compañía de quien habla suavemente y con dulzura. El corazón del que mucho ríe muere. La veracidad disminuye en aquel que miente mucho. La belleza aumenta en las palabras verdaderas. Los pecados disminuyen en el que habla poco. Quien chismea es desagradable; se critica a quien difama. Quien está demasiado ocupado con cosas inútiles se aleja de su verdadero propósito. El valor del que bromea y habla mucho es bajo. Quien se queja de la gente, se queja de Dios y no puede ser agradecido.

Quien investiga los defectos ocultos no encuentra el amor ni la amistad en los corazones. Quien alaba a su propia alma, en realidad la ha cortado. Quien desprecia a su propio yo, encuentra la salvación. El que se salva callando es como quien encuentra un botín hablando. La verdad en las palabras, la clemencia y la misericordia en la acción, la belleza en el estado de ánimo: estas son señales de felicidad. El hombre es por su lengua; pero la lengua es enemiga del hombre. Quien habla mal se arrepiente. El inteligente debe tratar al necio con amabilidad y sonreírle con suavidad, como un médico le hablaría a un paciente en la medida de su capacidad. Quien abandona el chisme encuentra complacencia. El silencio es belleza y compostura. Mentir es una vergüenza y un defecto.

Los beneficios del silencio son innumerables; el más bajo es la salvación del capital principal. La causa primordial de la perdición del alma es la lengua. Guarda tu secreto para que tu secreto no sea un depósito. Quien revela su secreto no encuentra la salvación. Si guardas tu secreto, tu secreto te salvará. El final de revelar un secreto es el arrepentimiento. No ocultes nada a tu amigo, pero no le cuentes todos tus secretos.

**Nazm (Poema)**

1-No abras el secreto para que tú no estés afligido.

Para que no seas compañero del sufrimiento y la desgracia.

2-Guarda el secreto para que tu cabeza sea salvada.

Quien revela el secreto, termina en deshonra.

3-El que habla de su pensamiento, es herido; el que lo hace público, es cazado.

4-Hay muchos secretos que si salieran de la lengua, muchas almas llegarían a los labios.

5-El corazón es una jaula; el secreto es un pájaro salvaje.

¿Cómo puede un pájaro salvaje estar tranquilo en una jaula?

6-Quien va por el camino del éxito, si no guarda [sus secretos], sufrirá mil desaires.

7-Lo que es verdadero, no se hace público para la gente.

Si lo digo, no me convertiré en presa.

Aquí está la traducción al español, esforzándome por mantener la fidelidad al significado y el tono de un texto sufí clásico:

Que la verdad se manifieste a través de quien la busca, y que no se revele a quien la persigue con los ojos.

El conocimiento es una carga para quien no es digno de él; pero es una luz para quien lo busca con sinceridad.

La ciencia sin amor es como un cuerpo sin alma: inútil y carente de vida.

No te aferres al conocimiento, sino que permite que el conocimiento te transforme. Porque el verdadero saber reside en la experiencia del corazón, no en la acumulación intelectual.

El mundo es una ilusión; pero dentro de esa ilusión se encuentra la verdad. No huyas del mundo, sino que atraviésalo con sabiduría y discernimiento.

La paciencia es un tesoro; porque a través de ella se alcanzan las metas más difíciles. Y el perdón es una virtud; porque al perdonar a los demás, uno se libera de sus propios errores.

El silencio es la puerta del conocimiento; porque en el silencio se escucha la voz de Dios. Y la humildad es la llave que abre esa puerta.

La verdad no se revela a los ojos vanos, ni a las almas inquietas. Se manifiesta solo a aquellos que han purificado sus corazones y han entregado su voluntad a Dios.

El sufí es como un espejo: refleja la luz de Dios sin retenerla. No busca el reconocimiento ni la alabanza; sino que se esfuerza por ser un instrumento en las manos del Todopoderoso.

La danza del derviche es una oración silenciosa, una expresión de amor y devoción a Dios. No es un mero espectáculo, sino una forma de acercarse a lo divino.

El corazón es el santuario del alma; protégelo de los vientos del mundo y llénalo con el perfume de la espiritualidad.

No te preocupes por el mañana; vive el presente con intensidad y gratitud. Porque el tiempo es un don precioso que no se puede recuperar.

La muerte es una puerta hacia la vida eterna; no temas a la muerte, sino prepárate para ella con fe y esperanza.

El amor es el camino hacia Dios; síguelo con pasión y perseverancia, y llegarás a tu destino final.