SECCIÓN DE LA ORACIÓN · 6 – EL TIEMPO DE LA ORACIÓN DEL MAGRIB


416 – Se ha transmitido de Anas ibn Mālik (que Allah esté complacido con él) lo siguiente: Solíamos realizar la oración del magrib con el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), y luego tirábamos flechas, y alguno de nosotros podía ver el lugar donde caía la flecha. [290]
EXPLICACIÓN
Nebil: Es el nombre de la flecha que llevaban los árabes. Este hadiz indica que la oración del magrib debe realizarse inmediatamente después de la puesta del sol, antes de que oscurezca por completo.


417 – De Salama ibn al-Akwaʿ (que Allah esté complacido con él): El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) solía dirigir la oración del magrib en el momento en que el borde superior del sol desaparecía y se ponía. [291] Hacib: Significa ceja. Aquí se refiere al borde superior del sol.





418 – De Mersed ibn ʿAbd Allah (que Allah esté complacido con él): Abū Ayyūb (que Allah esté complacido con él) vino a nosotros como combatiente. En ese momento, ʿUqba ibn ʿĀmr era el gobernador de Egipto. ʿUqba no había realizado la oración del magrib a su debido tiempo y la estaba rezando entonces. Abū Ayyūb se levantó y le dijo: “¡Oh ʿUqba! ¿Por qué has pospuesto la oración hasta este momento?” ʿUqba respondió: “Estábamos ocupados (teníamos trabajo).” Abū Ayyūb le dijo: “¿No has oído que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: ‘Mi comunidad permanecerá en el bien o sobre la sunna mientras no pospongan la oración del magrib hasta que las estrellas hayan salido y se mezclen unas con otras’?”
EXPLICACIÓN
Fitra: Significa creación, sunna e Islam. Aquí tiene el significado de sunna. Ijtibākun-nujūm: Es cuando las estrellas aparecen y las brillantes y las de luz débil se mezclan entre sí. Este estado de las estrellas ocurre al final del tiempo de la oración del magrib. Es recomendable realizar la oración del magrib en su primer tiempo. Según el Imām al-Aʿẓam, es reprobable retrasar el magrib hasta que las estrellas brillen. (Bezl al-Machūd, t. 3, p. 213)

