SECCIÓN DE PUREZA · 40 – EL DICTAMEN SOBRE REALIZAR LA ABLUCIÓN CON EL AGUA SOBRANTE DE LA ABLUCIÓN
81 – Según se transmitió de Ḥumayd al-Ḥumayrī (raḍiya Allāhu ʿanhu, que Allah esté complacido con él), dijo: Me encontré con una persona que había estado en la compañía del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) durante cuatro años, como Abū Hurayra, y dijo lo siguiente: El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) prohibió que la mujer se lave con el agua sobrante del hombre y que el hombre se lave con el agua sobrante de la mujer. En la transmisión de Musaddad, se añadió la expresión: “Que la mujer y el hombre tomen agua juntos con las manos.” [90]
EXPLICACIÓN
Aunque en los hadices número 77, 78, 79 y 80 se indica que es posible realizar el baño mayor (gusl) y la ablución menor (wudu) con el agua sobrante de la mujer, en este hadiz se prohíbe. Estos hadices se han conciliado de la siguiente manera: Si, al realizar el gusl o la ablución, el agua que la mujer utiliza en su cuerpo cae de nuevo en el recipiente, el agua del recipiente pierde su cualidad de purificadora al mezclarse con agua ya usada. En tales casos, ni la mujer puede realizar la ablución con el agua sobrante del hombre, ni el hombre con la de la mujer, ni pueden realizar el gusl. Esta diferencia de opinión se refiere a cuando el agua en el recipiente se toma con la mano y existe la posibilidad de que el agua usada se mezcle con el agua expuesta. Si el agua se encuentra en calderas de estufa o en jarras, y el hombre utiliza una mitad y la mujer la otra, o viceversa, esta diferencia de opinión no se aplica. Porque en ese caso, no se ha tocado el agua del recipiente y no existe la posibilidad de que sea agua usada. Al final del hadiz se prescribe una facilidad: que la mujer y el hombre tomen el agua al mismo tiempo con las manos. Si ambos toman el agua juntos, pueden realizar la ablución y el gusl con el agua sobrante del otro, porque, jurídicamente, el agua no se considera sobrante de ninguno de los dos.
82 – Según se transmitió de Ḥakam ibn ʿAmr (raḍiya Allāhu ʿanhu, que Allah esté complacido con él): El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) prohibió que el hombre realice la ablución con el agua sobrante de la mujer. [91]

