SECCIÓN DE NAMAZ · 20 – LA BONDAD DE SENTARSE EN LA MEZCIDA



469 – Abû Huraira, que Allah esté complacido con él, transmitió: El Mensajero de Allah, ﷺ, dijo: “Mientras alguien permanece en el lugar donde realizó la oración hasta que su ablución se invalida o se levanta, los ángeles oran y piden perdón por él: ‘Oh Allah, perdóname. Oh Allah, ten misericordia.’” [318]



470 – Abū Huraira, que Allah esté complacido con él, narró:
El Mensajero de Allah, ﷺ, dijo: “Todo aquel que sea retenido en la oración (en la mezquita), es considerado como orador hasta que se vaya. Porque solo la oración lo retiene de ir a su hogar.” [319]




471 – Narrado por Abū Huraira, que Allah esté complacido con él.
El Mensajero de Allah, ﷺ, dijo:
“Un siervo es considerado como en oración mientras espera la oración en el lugar de oración.
Hasta que se vaya del lugar de oración o su ablución se invalide, los ángeles dicen (en relación a él): ‘Oh Allah, perdónale. Oh Allah, ten misericordia de él.’”
Se le preguntó a Abū Huraira: ¿Qué invalida la ablución?
Y respondió:
“El flatulencia silenciosa o sonora la invalida.”
NOTAS EXPLICATIVAS
*Fesa:* Flatulencia silenciosa.
*Zurad:* Es la flatulencia sonora.


472 – Narrado por Abū Huraira, que Allah esté complacido con él:
El Profeta ﷺ dijo:
“Quienquiera que entre a la mezquita con alguna intención, recibirá según su destino.”
EXPLICACIÓN
Quien entra para rezar, obtiene el mérito de la oración; quien entra para presumir, recibe el castigo de la hipocresía; y quien entra para informar sobre los habladores, recibirá según corresponda.

