Sunan Abi Dawud · junio 28, 2026

Oración en la oración

Volumen 2 – Página 153 – Oración (o súplica) en la oración 880 – Aişe (radıyalláhu ‘anhá) relató a Urve (radıyalláhu ‘anhu) lo siguiente: El Mensajero de Allah (sallállahu ‘aleyhi wa sallam) decía la …

Volumen 2 – Página 153 – Oración (o súplica) en la oración

Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni

880 – Aişe (radıyalláhu ‘anhá) relató a Urve (radıyalláhu ‘anhu) lo siguiente: El Mensajero de Allah (sallállahu ‘aleyhi wa sallam) decía la siguiente súplica en su oración:

“– Oh, Alá, me refugio en Ti del tormento del Día del Juicio, de la prueba del Maseh al-Dajjal, y de la prueba de la vida y la muerte.”

“– Oh, Alá, también me refugio en Ti del pecado y de la deuda.” Dijo.

Un hombre le preguntó:

– ¿Por qué te refugias tanto de la deuda?

El Mensajero de Allah (sallállahu ‘aleyhi wa sallam) respondió:

– Cuando una persona se endeuda, habla falsamente, miente y no cumple sus promesas.

Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni

881 – Abdurrahman bin Abû Leylá, que Allah esté complacido con él, relató de su padre:

– Estuve una vez realizando un nafil (oración voluntaria) junto al Mensajero de Allah, ﷺ, y escuché a éste decir:

– “Me refugio en Alá del fuego, la perdición es para los moradores del fuego.” [31]

Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni

882 – Narrado por Abû Huraira, que Allah esté complacido con él:

El Mensajero de Allah, ﷺ, se levantó para la oración y nosotros nos pusimos de pie con él, cuando un beduino, durante la oración, dijo:

– ¡Oh, Allah! Ten misericordia de mí y de Muhammad, ﷺ, pero no tengas misericordia de nadie más junto a nosotros. El Mensajero de Allah, ﷺ, le respondió (refiriéndose a la misericordia divina): “Has restringido lo que es vasto”.

EXPLICACIÓN

Especificar las súplicas para ciertas personas excluyendo a otras es restringir la vasta misericordia divina. El mar no se agota con que beban unas pocas personas. Así como una persona que desea beneficiarse únicamente del mar es tacaña, también lo es aquel que dice: “¡Oh, Señor! Concede tu misericordia solo a mí”. Pero el beduino desconocía esta situación.

Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni

883 – Narrado por Ibn ‘Abbás:

– Cuando el Mensajero de Allah sallallahu ‘aleyhi wasallam recitaba “Súbhâne Rabbikal ‘Alá”, decía: “Subhán Rabbiyyal ‘Alá” (Glorificado sea mi Señor, el Sublime).

Abū Dāwūd dijo: En este hadith se contradijo a Wakī’. Abū Wakī’ y Shu‘bah narraron desde Abū Isḥaq, de Sa‘īd bin Jubayr, de Ibn ‘Abbás.

Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni
Sünen-i Ebû Dâvûd Arapça hadis metni

884 – Musa bin Abu Aisha (que Allah esté complacido con él) relató:

Un hombre estaba orando en el tejado de su casa y, cuando recitaba el versículo: “¿Acaso no es Él Quien puede dar vida a los muertos?” (Qiyámá, 40), decía: “Glorificado seas, sí, puedes”. Le preguntaron por qué decía eso. Él respondió: "Lo he oído del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones sean con él)".

Abu Dawud dijo: Ahmed bin Hanbal solía decir: "Me agrada más hacer el súplica con versículos del Corán en los oraciones obligatorias".

EXPLICACIÓN

Ahmed bin Hanbal consideraba más apropiado recitar un versículo de súplica, como “Rabbenâ Âtinâ”, después de “Allahumme Salli” en las oraciones obligatorias.

En un hadith que relata Muslim a través de Abu Huraira (que Allah esté complacido con él), el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones sean con él) dijo:

“Cuando uno de ustedes recite la sura Tín, llegue al final y diga, cuando recita: ‘¿Acaso no es Él el más grande de los gobernantes?’ que diga: 'Yo soy testigo de esto'. Quien recite la sura Qiyámá, cuando llegue al último versículo: ‘¿Acaso no es Él Quien puede dar vida a los muertos?’, que diga: ‘Sí’.

Quien recite la sura Mürsalát, cuando llegue al versículo: ‘Después del Corán, ¿en qué palabra creerán?’ que diga: 'Nosotros creemos en ella'”.