SECCIÓN DE LA ORACIÓN · 89 – REZAR LA ORACIÓN CON SANDALIAS


648 – De ʿAbdullah ibn Sāʾib (que Allah esté complacido con él): Vi al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) rezando el día de la conquista. También puso sus sandalias a su lado izquierdo. [419]





649 – De ʿAbdullah ibn Sāʾib (que Allah esté complacido con él): El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) nos dirigió la oración del alba en La Meca. Comenzó la sura de los Creyentes (al-Muʾminūn). Cuando llegó en la sura la mención de Mūsā y Hārūn, o de Mūsā o ʿĪsā (el narrador Ibn ʿUbbād dudó aquí, o hubo desacuerdo sobre quién dudó), el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) fue sobrecogido por la tos. Interrumpió la recitación y se inclinó en rukūʿ. ʿAbdullah ibn Sāʾib también estaba presente en esta oración. [420]
EXPLICACIÓN
Este hadiz indica que, si surge una excusa como la tos en las oraciones en las que es sunna alargar la recitación, es mejor inclinarse en rukūʿ con lo que se haya recitado hasta ese momento, en vez de continuar la oración mientras la recitación se ve interrumpida por la tos.







650 – De Abū Saʿīd al-Judrī (que Allah esté complacido con él): En una ocasión, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dirigía la oración a sus Compañeros (ṣaḥāba). Se quitó las sandalias y las puso a su lado izquierdo. Cuando la congregación vio esto, inmediatamente se quitaron sus sandalias. Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) terminó su oración, preguntó: “¿Qué os llevó a quitaros y arrojar vuestras sandalias?” (Ellos respondieron): —Vimos que tú te quitaste las sandalias, así que nosotros también nos las quitamos. El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: —“Me vino Jibrīl (Gabriel) y me informó que había suciedad en mis sandalias. Cuando alguno de vosotros venga a la mezquita, que mire: si ve en sus sandalias suciedad humana o algo repugnante, que la limpie. Y que rece con esas sandalias.”
EXPLICACIÓN
Este noble hadiz indica que es permisible rezar con zapatos que no impidan la concentración (khushūʿ) en la oración y que no tengan suciedad. Lo que se menciona en estos hadices como sandalia se refiere al calzado en general, y no debe entenderse únicamente como la sandalia de madera utilizada para la ablución.


651 – Según la transmisión de Bakr ibn ʿAbdullah (que Allah esté complacido con él), dijo: Transmití del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) el hadiz mencionado anteriormente: Jibrīl dijo que había hubus (hubus: el macho del demonio y suciedad; aquí significa suciedad) en las sandalias. En ambos lugares utilizó la palabra hubus en vez de kazar.
EXPLICACIÓN
Como se explicó antes, hubus significa el macho del demonio y suciedad; aquí se usa en el sentido de suciedad. En el hadiz anterior, se mencionó que Jibrīl informó que había eza (suciedad) o kazr (algo repugnante) en las sandalias. En este hadiz, en lugar de las palabras eza y kazr, se utiliza la palabra hubus para indicar que había suciedad en las sandalias. Tanto en la noticia de Jibrīl como en la frase del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él): “Cuando alguno de vosotros venga a la mezquita, que mire. Si ve en sus sandalias ‘eza’ y ‘kazr’, que la limpie y que rece con esas sandalias”, en este caso se usa la palabra hubus en vez de kazr y eza.


652 – Según la transmisión de Yaʿlā ibn Shaddād ibn Aws (que Allah esté complacido con él), de su padre Aws (que Allah esté complacido con él): El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: “Oponéos a los judíos, pues ellos no rezan ni con sandalias ni con calcetines (mest).”
EXPLICACIÓN
Estos nobles hadices son prueba de que es lícito rezar con calzado si no hay suciedad en él, aunque esto se aplica más fuera de la mezquita. Hoy en día, como las mezquitas están alfombradas, no es apropiado pisar el lugar de la postración con los zapatos usados en la calle, ya que esto causaría suciedad.


653 – Según la transmisión de ʿAmr ibn Shuʿayb (que Allah esté complacido con él), de su padre y de su abuelo: Vi al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) rezando tanto descalzo como con sandalias. [421]

