SECCIÓN DE TAHARET · 124 – TAYAMMUM EN CASO DE NECESIDAD






329 – Umeyr, el liberado de Ibn Abbas, que Allah esté complacido con él, relató: Oí a Ibn Abbas decir: “Abdullah bin Yesar, quien era liberado de Meymune, la esposa del Profeta ﷺ, y yo fuimos a casa de Abū al-Juyaym, Ibn al-Haris bin Simmatil Ansari. Abū al-Juyaym narró:
El Profeta ﷺ venía por el pozo de Jamil (Cemel). Un hombre se le cruzó y le saludó. El Profeta ﷺ no respondió su saludo. Luego llegó a una pared, frotó su rostro y sus brazos sobre ella, y entonces le respondió el saludo.” [237]
NOTAS EXPLICATIVAS
Bī’ri Jamil: Significa pozo de camellos. Es el nombre de un lugar cerca de Medina.











330 – Narrado por Nafi (que Allah esté complacido con él), dijo:
Estuvimos con Ibn ‘Umar en una necesidad a casa de Ibn ‘Abbas. Ibn ‘Umar satisfizo su necesidad. Uno de sus relatos ese día fue el siguiente: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) se encontró con un hombre en una calle. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) acababa de salir del ablución mayor o menor. Le saludó. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) no respondió el saludo. Estaba a punto de que aquel hombre desapareciera de la calle. Golpeó la pared con sus manos y se frotó la cara con ellas. Luego golpeó de nuevo y se frotó los brazos, respondiendo el saludo al hombre, diciendo: “No había nada que me impidiera responderte tu saludo. Pero estaba en estado de impureza. Por eso no respondí”.
Abu Dawud dijo:
He oído a Ahmad bin Hanbal decir:
Muhammad bin Sabit narró un hadiz extraño sobre el tayammum. Ibn al-Dase, dice: Abu Dawud dijo:
En el hadiz que Muhammad (bin Sabit) narró del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él), no se siguió la práctica de golpear las manos contra el suelo. Los huffaz lo narraron como una acción de Ibn ‘Umar.




331 – Narró Ibn ‘Umar -que Allah esté complacido con él-:
El Profeta ﷺ estaba saliendo de la necesidad mayor (defecación), y un hombre lo encontró cerca del pozo de Jamil. El hombre saludó al Profeta ﷺ, pero el Profeta ﷺ no le respondió el saludo; sino que se acercó a una pared, apoyó sus manos sobre ella, limpió su rostro y sus brazos, y luego le devolvió el saludo.
EXPLICACIÓN:
Estos hadices indican que es permisible realizar el tayammum dentro de la ciudad donde hay agua en caso de necesidad, y que si no hay tierra, también es válido realizar el tayammum golpeando las paredes. Una persona sin ablución puede dar y recibir saludos. El Profeta ﷺ respondió el saludo de este hombre después de haber realizado el tayammum, y declaró que no es apropiado devolver el saludo sin purificarse, enseñando que es más recomendable estar con la ablución para los saludos y otras invocaciones.

