SECCIÓN DE PUREZA · 118 – SOLO QUIENES CONSIDERAN QUE SOLO LA ANULACIÓN DE LA ABLUCIÓN REQUIERE UNA NUEVA ABLUCIÓN



305 – De Ikrima (radıyallahu anh): Umm Habiba (radıyallahu anh), hija de Jahsh, vio sangre de excusa (sangrado irregular). El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) le ordenó que esperara los días de su menstruación, luego se bañara y realizara la oración. Umm Habiba, cuando veía la sangre, hacía la ablución y rezaba.



306 – De Rabīʿa (radıyallahu anh): Rabīʿa decía que, para las mujeres con excusa (sangrado crónico), si no les ocurría nada que anulara la ablución además de la sangre de excusa, no consideraba necesario hacer la ablución para cada oración; pero si les ocurría, entonces debían hacer la ablución. Abu Dawud dijo: Esta es la opinión de Mālik ibn Anas.

