SECCIÓN YIHAD · 40 – EL QUE MUERE PORQUE SU PROPIA ARMA SE VUELVE EN CONTRA DE ÉL









2538 – Seleme bin Ekvâ -que Allah esté complacido con él- relató:
Cuando fue el día de Jáyber, mi hermano se vio envuelto en una batalla muy intensa. Comenzaron a hablar sobre él y dudaron acerca de su situación, pues pensaron que había muerto por sus propias armas. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Murió como un *mujahid* esforzándose en la obediencia a Allah”.
Ibn al-Shíhab dijo: Pregunté al hijo de Seleme bin Ekvâ, quien me transmitió algo similar, salvo que dijo que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Ellos mintieron; murió como un *mujahid* esforzándose en la obediencia a Allah. Su recompensa es doble”. [375]
NOTAS
*Cahid*, *Mujahid*: Ambas palabras son verbos sustantivados. El primero significa obediente y cumplidor, mientras que el segundo se refiere a alguien que lucha como un guerrero. Es permisible que la segunda palabra enfatice la primera. (Avnu’l-Ma’bud)






2539 – Narrado por uno de los compañeros del Profeta ﷺ, quien relató sobre Ebû Selam:
Que atacamos a una tribu de la confederación de Juhayna. Un hombre musulmán entre nosotros pidió enfrentarse a un guerrero de ellos. Desenvainó su espada, pero la espada se le escapó y lo mató. El Profeta ﷺ dijo: “Oh comunidad de creyentes, cuiden de su hermano.” Corrieron hacia él y lo encontraron muerto. El Profeta ﷺ lo envolvió con su ropa ensangrentada, realizó el funeral islámico sobre él y lo enterró. Los compañeros preguntaron: "¿Es este un mártir, oh Mensajero de Allah?" El Profeta ﷺ respondió: “Sí, yo también soy testigo de su martirio.”

