CAPÍTULO MENASIKH · 22 – CONDICIONES AL ENTRAR EN EL IHRĀM PARA EL HACH




1776 – Se ha transmitido de Ibn ‘Abbās, que Allah esté complacido con él:
Dubāa, hija de Zubeir, hijo de Abdulmuttalib, vino al Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam, y dijo: “Oh Mensajero de Allah, quiero hacer el Hajj, ¿puedo imponer una condición?” El Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam, respondió: “Sí.” Dubāa preguntó: "¿Cómo debemos decirlo?" El Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam, dijo: "‘Labbaika Allahumma labbaika’ estoy a la orden, oh Señor, preparado para tu orden. Oh Allah, que me permitas salir del ihram en el lugar donde me hayas impedido” [545]
EXPLICACIÓN
Dubāa es hija de la tía del Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam. Se dice que es una compañera (sahabiya). Debido a su obesidad y malestar, le preguntó al Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam: “No creo poder completar el Hajj; si me enfermo, ¿no saldré del ihram? Que mi lugar de salida del ihram sea donde me hayas detenido para que pueda recuperar fuerzas.” Y él le permitió.
Según la escuela de pensamiento Hanafi, si un hacienago se encuentra con enemigos o es afligido por una enfermedad implacable que le impide realizar los ritos del Hajj, envía su sacrificio a La Meca desde el lugar donde se encuentra y sale del ihram cuando estima que su sacrificio ha llegado a La Meca.
Según la escuela de pensamiento Shafi’i y Ahmed bin Hanbal, tal permiso es solo posible en caso de enfrentamiento con enemigos; no existe salir del ihram después de sacrificar un animal por enfermedad.
El Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam, le concedió a Dubāa una autorización especial.
Como se entiende del texto, puede sacrificar su animal y salir del ihram dondequiera que surja debilidad. (Bezl-ül-Mechûd, p.8, p. 377, Mealimü’s-Sünen Avn-ül Ma’bûd, vol.2, p.89)

