CAPÍTULO DEL AYUNO · 54 – SOBRE EL AYUNO EN LOS MESES PROHIBIDOS









Según el relato de su padre o tío, Mûcibe al-Bâhiliyye visitó al Profeta ﷺ, regresó a su tierra y, un año después, volvió a visitar al Profeta ﷺ. Su apariencia y estado físico habían cambiado. Dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah ﷺ, acaso no me reconoces?". El Profeta ﷺ respondió: "¿Quién eres tú?". Él dijo: "Soy Bâhlil, el que te visitó el año pasado". El Profeta ﷺ preguntó: "¿Qué te ha alterado tu apariencia?". Él respondió: "Desde que me separé de ustedes, no he comido más que por la noche".
El Profeta ﷺ dijo: "¿Por qué atormentaste a tu alma?". Luego dijo: “Ayuna durante el mes de Sâbır (Ramadán) y un día de cada mes”. Dijo: "Añádemé un poco, tengo fuerzas para ayunar más". El Profeta ﷺ dijo: "Ayuna tres días de cada mes". El Profeta ﷺ dijo: "Ayuna hasta este límite en los meses sagrados y abandónalo".
Bâhlil dijo: Cada vez que el Profeta ﷺ ordenaba ayunar, contraía tres dedos, y cuando ordenaba abandonar, los soltaba. [312]

