CAPÍTULO 36: LA EXTRACCIÓN DE SANGRE DEL IHRAM

1835 – Narró Ibn ‘Abbás –que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones sean con él– se sometió a hijama mientras estaba en estado de ihram. [583]
EXPLICACIÓN
No hay inconveniente en que una persona en estado de ihram se someta a hijama, siempre y cuando no cause debilidad ni la caída del pelo en el lugar donde se realizó la extracción de sangre. Si causa la caída del pelo, debe dar sadaka (caridad).
Al-Imam al-A’zam y sus discípulos, Sufyan al-Thawri, ash-Shāfi’i, Ahmad bin Hanbal e Ishaq –que Allah esté complacido con ellos– concedieron permiso para que una persona en estado de ihram se someta a hijama. Malik dice que la extracción de sangre mientras se está en estado de ihram requiere un sacrificio compensatorio (manat). (Ma'alim as-Sunan, vol. 2, p. 356)


1836 – Narró Ibn ‘Abbás, que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah, ﷺ, mientras estaba en el estado de ihram y debido a una dolencia en la cabeza, se hizo cortar sangre de ella.


1837 – Narró Enes, que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah, ﷺ, mientras estaba en el estado de ihram debido a un dolor en su pie, hizo que se le extrajera sangre del dorso de su pie. [584]

