SECCIÓN DE COMPRAS · 25 – INCLUSIÓN DE ELEMENTOS DESCONOCIDOS EN EL CONTRATO DE VENTA


Narró Abū Huraira, que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah, ﷺ, prohibió vender aquello cuya sustancia los compradores y vendedores ignoran. Osmán bin Abū Shayba añadió: “Incluyendo el bay‘ al-hasat” (la venta por sorteo de piedras). [206]




Narró Abû Saîd al-Hudrî, que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah, ﷺ, prohibió dos tipos de ventas y dos tipos de vestimenta. De las ventas prohibidas, la primera es la venta en la que los dos lados tocan la prenda para examinarla, y la segunda es la venta en la que se considera vendida si el vendedor arroja la prenda al comprador. En cuanto a las vestimentas prohibidas, la primera es cuando alguien viste una prenda echando sus extremos sobre el hombro izquierdo, dejando descubierto el derecho, y la segunda es cuando alguien deja descubierta su vergüenza o se sienta con los pies flexionados vistiendo solo una prenda sin cubrirla.





Narró Abû Saîd al-Hudrî –que Allah esté complacido con él–:
Se transmitió un hadith previo de Rasulullah ﷺ, y en esta narración el rawi Abdurrezzak añadió lo siguiente:
*Istima’l as-sammâ:* Es cubrirse con la vestimenta dejando ambos lados sobre el hombro izquierdo, dejando descubierto el hombro derecho.
*Munabeza:* Es cuando el vendedor dice: “La venta se ha concretado cuando te lanzo esta prenda”.
*Mulamesa:* Es que la venta se concrete únicamente con el tacto del comprador sobre la vestimenta, sin abrirla, moverla o examinarla. [207]


Abū Saʿīd al-Hudrī, que Allah esté complacido con él, ha narrado:
El Mensajero de Allah, ﷺ –en el sentido de los dos hadices transmitidos por Sufyán y Abdurrrazzaq–, prohibió.


Narró Abdullah bin Úmer, que Allah esté complacido con él:
El Mensajero de Allah, ﷺ, prohibió la compraventa del “ḥabʾ al-ḥābil”, es decir, de la mercancía obtenida de una yegua hasta que nazca su cría y ésta a su vez quede preñada. [208]


3381 – Narró Ibn ‘Umar, que el Profeta ﷺ narró algo similar al hadith precedente, diciendo: “El Habel al-habal es como la cría dentro de la yegua, que nace y la recién nacida también queda embarazada.”
EXPLICACIÓN
Entre los árabes, en las transacciones a crédito, la duración del pago era como decir: "Lo pagaré cuando nazca la cría dentro de esta hembra y ella también quede embarazada”. Debido a que este tipo de transacción es una compraventa con un resultado desconocido, el Profeta ﷺ prohibió esto.

