SECCIÓN DE CIHAD · 128 – EL EDICTO SOBRE MATAR A UN PRISIONERO ATÁNDOLO EN UN LUGAR





2686 – Narrado por Ibrahim (que Allah esté complacido con él), dijo:
Dahhak bin Kays deseaba nombrar a Masruk como gobernador. Entonces Umáre bin Uqba le dijo: ¿Estás nombrando a alguien que quedó de los asesinos de Usmán?
Masruk, en respuesta, le dijo: Según nos ha informado Abdullah bin Masruk, un hombre digno de confianza, cuando el Profeta ﷺ deseaba matar a tu padre, éste (Masruk) preguntó: ¿Quién cuidará de mis hijos? El Profeta ﷺ respondió: “El fuego”. Masruk dijo: Yo también me he resignado a la aprobación del Profeta ﷺ hacia ti para mis hijos.
EXPLICACIÓN
Así como Umáre bin Uqba acusó a Masruk, Masruk le replicó. El padre de Umáre, Uqba bin Muait, fue aquel que antes de la Hégira arrojó el cojín del camello sobre la espalda del Profeta ﷺ mientras éste oraba. Y cuando se le preguntó quién cuidaría de sus hijos si lo mataban, recibió como respuesta: “El fuego”.

