SECCIÓN DE CIHAD · 107 – LA SITUACIÓN DEL PRISIONERO QUE SE VE FORZADO A LA INFIDELIDAD








2649 – Narrado por Habbab ibn al-Hattab, que Allah esté complacido con él:
Vinimos a Rasulullah ﷺ mientras descansaba bajo la sombra de la Ka’ba, con su manto como almohada. Le hicimos una queja sobre los politeístas y le pedimos: "¿No pides ayuda de Allah para nosotros? ¿No haces súplica a Allah?". Al instante se levantó, enrojecido por la ira, y dijo: “Así eran aquellos antes de vosotros. Un hombre era agarrado, cavaban un pozo en el suelo, luego traían una sierra y la ponían sobre su cabeza, partiéndolo por la mitad, pero eso no le hacía abandonar su religión. Sus huesos eran raspados con peines de hierro, junto con toda la carne, los nervios que estaban sobre ellos, pero esto no le hacía renunciar a su religión. Por Allah, juro que Allah completará las exigencias de esta religión, hasta que un hombre pueda viajar solo entre San’a y Hadramawt sin temor a nadie más que a Allah y al lobo con sus ovejas; pero vosotros os precipitaréis”. [450]

