CAPÍTULO 4 · TESTAMENTOS – LA SITUACIÓN DEL EJECUTOR TESTAMENTARIO



2868 – Narrado por Abū Zarr radıyallāhu ‘anhu: El Profeta ﷺ me dijo: “¡Oh, Abū Zarr!, te veo débil. Amo para ti lo que amo para mí mismo. No seas amir sobre dos hombres, ni te involucres en la administración de la herencia de un huérfano.” [577]

