-2. VOLUMEN – · 243 – QUE UNA PERSONA SIGA AL IMÁN A PESAR DE HABER UNA MURALLA ENTRE ELLOS


1126 – Narró Aisha (que Allah esté complacido con ella):
El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) oraba en su habitación, y la congregación lo seguía desde detrás de la habitación (aunque había una pared entre ellos).
EXPLICACIÓN:
Si existe un obstáculo entre el imán y la congregación que impide saber lo que está haciendo el imán, entonces seguirlo no es válido. Pero si no impide saber lo que está haciendo el imán, entonces es permisible seguirlo.
Por lo tanto, los compañeros de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) percibían lo que recitaba, su descenso al rukū’ y su levantamiento del rukū’. La presencia de una pared no les impedía seguir los movimientos del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él).

