SECCIÓN DE ARRENDAMIENTO · 68 – LA DECLARACIÓN DE UNA PERSONA "NO HAY ENGAÑO EN EL COMERCIO"



3500 – Narrado por Ibn Umar (que Allah esté complacido con él):
Un hombre le dijo al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él): “Siempre soy engañado en el comercio.” Entonces, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) le dijo: "No haya engaño en tu comercio." Desde entonces, cada vez que este hombre comerciaba, decía: "No hay engaño."
EXPLICACIÓN
El hombre que fue engañado en el comercio era Habban ibn Munqiz. Había vivido ciento treinta años. Sufrió una grave herida en la cabeza por una piedra lanzada desde dentro de una fortaleza durante una batalla a la que asistió con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él). Después de este incidente, su discurso cambió. Comenzó a experimentar entorpecimientos en su juicio. Sin embargo, continuaba comerciando. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean sobre él) le ordenó que dijera: "No haya engaño" al realizar comercio. [276]






3501 – Narrado por Anes bin Malik, que Allah esté complacido con él, que en la época de prosperidad del Mensajero de Allah, ﷺ, había un hombre con debilidad mental (y dificultad para hablar). Se dedicaba al comercio. Sus familiares se acercaron al Mensajero de Allah, ﷺ, y le dijeron: “Oh, Mensajero de Allah, cierto hombre se dedica al comercio, pero tiene debilidad mental y (en el habla)”. Prohíbele que se dedique al comercio. El Mensajero de Allah, ﷺ, convocó a ese hombre y lo prohibió de realizar ventas. Ese hombre dijo: “Oh, Mensajero de Allah, no puedo dejar de comerciar”. El Mensajero de Allah, ﷺ, dijo:
“Si no puedes abandonar la venta (al comerciar), toma la mercancía, paga el precio, y no haya engaño.” [277]
EXPLICACIÓN
La frase “hâe y hâe” que aparece en la parte final del hadiz es una expresión utilizada al realizar comercio, significando que el vendedor debe tomar la mercancía y dar el dinero, cumpliendo su palabra.

