El guía ʿAbdullah b. Urayqiṭ (ʿAbdullah b. Urayqiṭ, el guía contratado para la emigración) condujo al Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— y a sus compañeros por su camino, llevándolos hasta el quinto Harrar. Después del sexto Harrar, llegaron a Saniyat al-Mara (Saniyat al-Mara, un paso de montaña).282 Harrar es un lugar, una fuente de agua, cerca de Juhfa.283 Saniyat al-Mara también está cerca del agua llamada Ajya, en el valle de Rābiġ.
284 Cuando el Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— salió de la cueva de Ṯawr (Ṯawr, la cueva donde se refugió el Profeta durante la hégira), continuaron por un camino diferente y apartado por temor a ser capturados por los idólatras, y cuando estuvieron seguros de haber escapado de la persecución enemiga, descendieron a Juhfa, que es el camino hacia La Meca y se encuentra entre La Meca y Medina.285 En ese momento, en el qalb (qalb, el corazón) del Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— surgió la añoranza por su patria, la tierra de sus padres y antepasados, y por el Haram de Ibrāhīm (Ibrāhīm, Abraham, la paz sea con él).286 Entonces descendió Yibrīl (Yibrīl, el ángel Gabriel) y preguntó al Profeta —la paz y las bendiciones sean con él—: “¿Extrañas La Meca?” El Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— respondió: “¡Sí!”287

