HACIA UNA VICTORIA MANIFIESTA
El Sellado del Pozo de Zervan y el Interrogatorio de Labid b. A’sam
ordenó y mandó sellar el pozo de Zervan.[109] Envió un mensaje a Labid b. A’sam y le preguntó: “Allah (Dios) me ha informado sobre la magia que realizaste y también me mostró su ubicación. ¿Por qué lo hiciste?” Labid respondió: “¡Por amor al dinar (oro)!”[110] Se le dijo a nuestro Profeta (el Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él): “¡Oh Mensajero de Allah! ¿Por qué no lo matas?” Nuestro Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: “El castigo divino que le espera al final es más severo.”[111] Nunca volvió a ver su rostro, ni le reprochó este crimen.[112] No mató a ninguno de los judíos de los Banu Zurayk que habían atentado contra su vida.[113]

