Historia del Islam
El Profeta Muhammad y el lavado de las espadas de Ali con Fátima
Fâtımaya: “¡Oh mi pequeña hija! ¡Lava esta sangre! Por Allah, hoy este sable me ha sido leal y ha cumplido su deber.” dijo. Hz. Ali también, extendiendo su sable a Hz. Fâtimaya: “¡Y lava la sangre de este también! Por Allah, él también me ha sido leal y ha cumplido su deber!” dijo. Nuestro Profeta Aleyhisselam, a Hz. Ali: “Como has demostrado lealtad en el combate, por mi vida que Sa’l b. Huneyf y Abu Dujana han luchado contigo con justicia! Allah no permitirá que los idólatras nos sometan a una desventura como esta hasta que Él nos conceda la victoria.” ordenó.[566]

