Historia del Islam
La derrota y dispersión de los idólatras
Hamza sostenía dos espadas en sus manos,[300] el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, estaba frente a él: “¡Soy el león de Allah!” dijo, girando hacia adelante y hacia atrás, golpeando a los idólatras con su espada.[301] Ambos bandos comenzaron a luchar ferozmente. Hamza, Ali, Abu Dujana y los combatientes desenvainaron sus espadas y se lanzaron contra las filas de los idólatras.[302] Según Wahshi, Hamza era como un elefante salvaje, derribando a todos con quienes se encontraba, pasando su espada por ellos, sin dejar nada que tocara intacto.[303] El Altísimo Allah envió Su ayuda a los musulmanes y cumplió Su promesa de victoria. Los musulmanes pasaron a espada a los idólatras, los separaron de sus campamentos. Los idólatras habían sido derrotados decisivamente. [304] Según Zubayr ibn al-Awwam, el comandante en jefe de los idólatras Abu Sufyan, su esposa Hind bint Utba y sus sirvientes, junto con otras mujeres idólatras, comenzaron a huir llevando consigo todo lo que pudieron.[305] Berâ’ ibn ‘Âzib también dijo: “¡Por Allah! Vi en ese momento que las mujeres idólatras estaban recogiendo sus ropas, mostrando sus piernas y tobillos, corriendo rápidamente!”[306] Mikdad ibn Amr también informó que cuando los portadores de estandartes fueron asesinados, los idólatras se dispersaron, y los musulmanes entraron en sus campamentos y comenzaron a recoger el botín.[307]

