LA BATALLA DE HUNAYN Y EL SITIO DE ṬĀʾIF
La tristeza de los musulmanes de La Meca causada por los idólatras de La Meca que huyeron hasta la ciudad
Algunos de los habitantes de La Meca que huyeron tras ser derrotados en Ḥunayn llegaron a La Meca.[146] Al anunciar la noticia de la derrota de los musulmanes, alegraron a los idólatras de La Meca. Uno de ellos exclamó: “¡Ahora los árabes pueden volver a la religión de sus antepasados![147] ¡Muḥammad ha caído y sus compañeros se han dispersado!” El gobernador de La Meca, ʿAṭṭāb b. Asīd, respondió: “Si Muḥammad ha sido asesinado, la religión de Muḥammad sigue en pie. ¡Allah (Dios), a quien Muḥammad adoraba, está Vivo y es Eterno!” Aún no había caído la tarde cuando llegó la noticia, por la ayuda de Allah, de que nuestro Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) había vencido a los Hawāzin, lo que alegró a ʿAṭṭāb y a Muʿādh b. Jabal. En cuanto a los que antes se alegraron, Allah los hizo caer de bruces.[148]

