LA BATALLA DE BADR
La súplica del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) por los muyahidines
Cuando se alejaron de Buyûtu’s-Sukyâ, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) miró el estado de los muyahidines (mujāhidīn, los que luchan en el camino de Dios) y suplicó así: “¡Allah! ¡Ellos están a pie! ¡Tú haz que monten! ¡Ellos están desnudos! ¡Tú vístelos! ¡Allah! ¡Ellos tienen hambre! ¡Tú sácialos!” Así hizo dua (la súplica). La súplica del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) fue aceptada con la victoria de Badr.[81]

