Historia del Islam
Los deseos y promesas de los hijos de Harith ibn Hazr
Sa’d b. Rebi’, Hârice b. Zeyd, Abdullah b. Revâha y algunos de los Banu Hârise, colocándose delante del camello: “¡Oh Rasûlallan! ¡Mándanos! Somos numerosos en cantidad, preparados con armas, capaces de protegerte y defenderte de tus enemigos![17] ¡Déjanos pasar!” dijeron. Nuestro Profeta Aleyhisselam dijo: “Que Allah los bendiga[18] ¡Abran el camino del camello! ¡Dondequiera que se detenga, ese es su lugar!” ordenó.[19]

