Uno de los sirvientes del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) fue ʿAbdullah b. Rawāḥa. Este individuo, el día de la ʿUmrat al-Qaḍāʾ, entró en La Meca llevando y guiando la rienda del camello del Mensajero de Dios. Al entrar, recitaba el siguiente poema:
"¡Oh hijos de los incrédulos! Apartaos del camino del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él).
Hoy luchamos con vosotros acerca de la interpretación del Corán, así como antes luchamos con vosotros acerca de la revelación del Corán.
Os asestaremos un golpe tal que ese golpe separará la cabeza del cuello.
Hará que un amigo olvide a su amigo."
ʿAbdullah b. Rawāḥa fue martirizado unos meses después en la batalla de Muʾta, como ya hemos relatado anteriormente.

