Fue uno de los grandes Compañeros (ṣaḥāba). Participó en el juramento de al-ʿAqaba, pero no estuvo presente en la batalla de Badr. Tomó parte en las batallas posteriores a Badr. Junto con Muʿādh, rompieron los ídolos a los que los Anṣār adoraban en la época de la ignorancia preislámica. Según un hadiz que transmitió, recogido en el Ṣaḥīḥ de al-Bujārī, la Noche del Decreto (Laylat al-Qadr) es la vigésima tercera noche de Ramadán.
El Mensajero de Dios (la paz sea con él) lo envió contra Khālid b. Sufyān al-Hudhali. Mató a Khālid en ʿUrana. El Mensajero de Dios (la paz sea con él) le entregó su bastón y dijo: "Esto será una señal entre tú y yo el Día de la Resurrección." ʿAbdullāh hizo testamento, y conforme a su voluntad, tras su muerte el bastón fue colocado en su mortaja y enterrado con él en su tumba.
Según la declaración de Ibn al-Jawzī, ʿAbdullāh falleció en el año cincuenta y uno de la hégira. Según otros, murió en el año cincuenta y cuatro de la hégira. Existe también otra narración según la cual falleció en el año cincuenta y ocho.

