Historia del Islam · julio 1, 2026

Ahmed b. Ali

Ahmed b. Ali b. Ahmed Abu Bakr al-ʿAlawī. Encintó las paredes con cal. Pero no pintaba imágenes sobre las paredes. Nunca cobraba a nadie por el trabajo que hacía. Tenía suficientes propiedades para beneficiarse y …

Ahmed b. Ali b. Ahmed Abu Bakr al-ʿAlawī. Encintó las paredes con cal. Pero no pintaba imágenes sobre las paredes. Nunca cobraba a nadie por el trabajo que hacía. Tenía suficientes propiedades para beneficiarse y sostener su sustento. Escuchó hadiz del juez Abu Yalā. De él también aprendió algo de fiqh (jurisprudencia islámica). Cuando realizaba la peregrinación, visitaba las tumbas en La Meca. Cuando llegaba a la tumba de Fudayl b. ʿIyāḍ, trazaba una línea junto a la tumba con el bastón que tenía en la mano y decía: «Oh Señor, [bendice] allí». Se narra que ese año realizó la peregrinación, hizo su wuqūf (estancia) en ʿArafah mientras estaba en ihrām (estado de peregrino), y falleció en la tarde del día de ʿArafah. Fue lavado, envuelto en sudario y llevado alrededor de la Kaʿba, luego enterrado junto a la tumba de Fudayl b. ʿIyāḍ, donde había trazado y señalado con su bastón durante su vida. Cuando la gente de Bagdad supo de su muerte, se reunieron para realizar la oración fúnebre en ausencia. Se congregó una multitud tan grande que si hubiera muerto en Bagdad, no se habría formado una reunión mayor. Que Allah tenga misericordia de él.