Ahmed b. Muhammed b. Galib b. Huld b. Mirdas Abū ʿAbdillāh al-Bāhilī, conocido como Gulām-i Khalīl. Era de Basora, pero se trasladó y estableció en Bagdad. Transmitió de Suleimán b. Dāwūd al-Shādhkunī, Shaybān b. Farrūkh, Qurrāʾ b. Ḥabīb y otros. Ibn Sammāk, Ibn Mahled y otros también transmitieron de él. Debido a que transmitió hadices munkar (problemáticos) de shaykhs poco conocidos, Abū Ḥātim y otros lo consideraron un transmisor de relatos munkar.
Abū Ḥātim dijo: "Él no estaba entre los que fabricaban hadices. Era un hombre recto." Sin embargo, Abū Dāwūd y más de un especialista en hadiz lo consideraron un mentiroso. Según la narración de Ibn ʿAdī, Abū Bakr Ahmed b. Ḥajjāj afirmó que confesó haber fabricado hadices para ablandar los corazones de las personas. Abū Bakr b. Muḥammad era una persona devota y ascética. Subsistía únicamente comiendo habas. Cuando falleció, todas las tiendas del mercado de Bagdad se cerraron y la gente fue a realizar su oración fúnebre y a enterrarlo. Luego fue colocado en una barca, enviado a Basora y allí fue enterrado en el mes de rayab de ese año.
Ahmed b. Mulaib
Transmitió hadices de Yaḥyā b. Maʿīn y otros. Fue un transmisor fidedigno (thiqa), piadoso, erudito y virtuoso. Gracias a él se difundieron muchos hadices.
Abū Saʿīd Ḥasan b. Ḥusayn
Abū Saʿīd Ḥasan b. Ḥusayn b. ʿAbdallāh b. al-Sukkari. Fue gramático y lexicógrafo. Es autor de varias obras.
Isḥāq b. Ibrāhīm b. Ḥāmī
Su kunyah era Abū Yaʿqūb. Era de Nishapur. Fue uno de los compañeros cercanos del Imām Aḥmad b. Ḥanbal. Durante la época de la prueba (miḥna), el Imām Aḥmad b. Ḥanbal se ocultó en su casa.

