Su kunya era Abū Jaʿfar. Trabajaba como escriba. Ocupó el cargo de director de la oficina de correspondencia (dīwān al-rasāʾil) bajo al-Maʾmūn. Ibn ʿAsākir transmitió su biografía y nos ha legado algunos de sus poemas:
«La persona recibe su sustento incluso sin realizar ningún esfuerzo propio.
Pero a veces, una persona muy inteligente, brillante y trabajadora queda privada del sustento.
En cualquier día que la riqueza o la pobreza haya llegado a mí, siempre he dicho 'al-ḥamdu lillāh' (alabado sea Dios) en respuesta.»
«Si dices sí a algo, entonces complétalo.
Pues decir sí es una deuda que una persona libre está obligada a pagar. Pero si no lo harás, di no y así te salvarás, para que la gente no te llame mentiroso.»
«La persona revela su secreto con su propia lengua;
Por lo tanto, si otro lo culpa por ello, ese es un necio.
Si una persona no puede guardar su propio secreto y siente angustia,
El qalb (el corazón) de aquel a quien se lo confía es aún más estrecho. Él también revelará este secreto a otro.»
Entre las personalidades famosas que fallecieron en este año se encuentran Ḥasan b. Muḥammad al-Marwazī, el shaykh de Imām Aḥmad b. Ḥanbal, ʿAbd Allāh b. Ḥakam de Egipto y Muʿāwiya b. ʿUmar.

