Su kunyah (tecnónimo) es Abū al-Ḥasan al-Ghādirī. Escuchó hadiz de Kawārīrī y ʿAbbās al-ʿAnbarī. Fue uno de los ʿābidīn (devotos) confiables y ṣiqah (fiables).
Dijo: “Un día fui a Sirrī al-Saqaṭī y toqué a su puerta. Él salió. Poniendo sus manos a ambos lados de la puerta, dijo: ‘Por tu Dios, ocupa a quien me impida tu ʿibādah (adoración).’ Gracias a su dua (súplica), alcancé barakah (bendición). Realicé el ḥajj a pie cuarenta veces desde Ḥalab hasta La Meca y regresé también a pie.”

