Su nombre completo era Aḥmad b. Muḥammad b. ʿAṭāʾ al-Edmī. Transmitió relatos de Yūsuf b. Mūsā al-Qaṭṭān, Mufaḍḍal b. Ziyād y otros. En ciertos asuntos doctrinales relativos al desvío, estaba de acuerdo con Ḥallāj.
El mencionado Abū’l-ʿAbbās recitaba un khatm (recitación completa del Corán) cada día. Cuando llegaba el mes de Ramaḍān, completaba tres khatm cada día y noche. Además, leía el Corán de principio a fin, reflexionando e investigando los significados de las aleyas (āyāt). Sin embargo, a pesar de leer el Corán de esta manera durante diecisiete años, no logró llegar al final ni completar su khatm, y falleció antes de hacerlo.
Este hombre, debido a la similitud de algunas de sus opiniones con las de Ḥallāj y a su manifiesta conformidad con él, fue severamente golpeado por el visir Ḥamīd b. ʿAbbās, quien le abofeteó el rostro y le golpeó la cabeza con sus propios zapatos tras quitárselos. Tanto así que la sangre le brotó de las fosas nasales, y siete días después murió a consecuencia de ello. Había invocado una maldición contra el visir Ḥamīd, pidiendo que le cortaran las manos y los pies y que fuera asesinado de manera atroz. Poco tiempo después, el visir Ḥamīd fue efectivamente asesinado de esa manera.
En ese mismo año, también fallecieron otras figuras notables como el médico Abū Isḥāq Ibrāhīm b. Hārūn de Ḥarrān y Abū Muḥammad ʿAbd Allāh b. Ḥamdūn al-Nadīm.

