Abū ʿAlī Yaḥyā b. Mubārak b. Julācilī. Era hijo de un comerciante. Escuchó ḥadiz. Era una persona de apariencia hermosa. Vivía en el palacio del califato. Era una persona erudita y tenía hermosos poemas. Uno de sus poemas es el siguiente:
“El mejor hermano es quien comparte tus dolores.
¿Dónde está el que comparte tus dolores?
Tu buen hermano es quien te complace entre la gente cuando te ve.
En tu ausencia, es tus ojos y oídos.
Es como un ágata. Cuando el fuego lo toca, lo pule y lo ilumina.
Así, su adorno y belleza aumentan aún más.
El mal hermano se enoja contigo en tu ausencia.
Cuando está presente, es muy malo.
Su bolsillo no te beneficia. Su único deseo
Es que tu amigo sea objeto de calumnias y mentiras.
Teme a él, cuídate, no pidas ayuda a él.
Porque el dinero prestado que da es como perder tu dinero en efectivo.”

