Abū'l-Faḍl ʿAbdurraḥīm b. Naṣrallāh b. ʿAlī b. ʿAlī b. Manṣūr b. Kayyāl era de Wāsiṭ. Provenía de una familia compuesta por fuqahāʾ (juristas) y qāḍīs (jueces). Fue un erudito dedicado al ʿilm al-jarḥ wa-l-taʿdīl (ciencia de la crítica y acreditación) en Bagdad. Uno de sus poemas es el siguiente:
“Las malditas bendiciones del mundo no son eternas. Dan un poco de alegría, luego muestran cosas tristes. Desde el intervalo, te muestran una escena adornada y engalanada, pero de lo feo y lo ciego se alejan.”
Otro de sus poemas es el siguiente:
“Después de dos actos de obediencia, si acepté descubrir e investigar, esto me causó sufrimiento; y cuánto.
Después de los amigos, si fuera un buen cuidador con mi pupila, el Tiempo no me deja olvidar los errores perdonados, si mi patria vuelve a mi patria.”

