Era una persona cruel. Cuando estaba borracho, después de hacer que uno de sus amigos o su visir jurara un talāq de no maldecirlo ni contarle a nadie sobre ello, lo golpeaba con 200 golpes de bastón. Según una narración, sus hombres lo envenenaron. Cuando murió, su hermano recitó en voz alta la contraseña de Kālicār.
Abū'l-Fawāris b. Bahāʾ al-Dawla
Era una persona cruel. Cuando estaba borracho, después de hacer que uno de sus amigos o su visir jurara un talāq de no maldecirlo ni contarle a nadie sobre ello, lo golpeaba con 200 golpes de bastón. Según una narración, …

