Abū Muḥammad ʿAbd Allāh b. Aḥmad b. al-Rasawī al-Bawāriǧī. Más tarde vino a Bagdad y se estableció allí. Fue un ʿālim (erudito) virtuoso y un transmisor de relatos. Uno de sus poemas es el siguiente:
“En la súplica, él limitó la excusa; Si estuviéramos contentos con nuestro destino, eso nos bastaría. Cuando nuestra riqueza y pobreza se dirigen a Allah, ¿por qué entonces servimos como esclavos a otros siervos?”

