Ibrāhīm b. Ismāʿīl Abū Saʿīd al-Jūrjānī. Se hizo famoso con el sobrenombre al-Ismāʿīlī. Cuando llegó a Bagdad, Dāruquṭnī aún estaba vivo. Narró ḥadiz de su padre Abū Bakr al-Ismāʿīlī y de ʿAsamm b. ʿAdī. Hallāl y Tanhūh también narraron ḥadiz de él. Era confiable (sīka), virtuoso, faqīh (jurista) de la madhhab Shāfiʿī, bien versado en árabe, generoso con la gente de conocimiento y hacía donaciones, taqwā (conciencia de Dios), y un líder en su propia tierra natal. Después de él, el liderazgo pasó a sus hijos.
Ḥāṭib al-Baghdādī narró que el Shaykh Abū Ṭīb dijo sobre él:
“Cuando Abū Saʿīd al-Ismāʿīlī llegó a Bagdad, los juristas (fuqahāʾ) organizaron dos sesiones para él. Una de estas sesiones fue dirigida por Abū Ḥāmid al-Isfarāʾī, y la otra por Abū Muḥammad al-Bāqī. Bāqī envió un mensaje al Qāḍī Muʿāfa b. al-Jarīn, invitándolo a venir a esta asamblea y honrarla. Envió la carta con su hijo Abū ’l-Faḍl y escribió en su mano lo siguiente:
“Si el juez excelso muestra generosidad a su amigo y compañero, encontrará un lugar para el agradecimiento.
Tengo una necesidad... mi hijo vendrá y la explicará y pedirá el favor de satisfacer esta necesidad.”
Jarīrī envió la siguiente respuesta a Bāqī y a su hijo:
“El Shaykh, cuya palabra se escucha y cuyo mandato se obedece, nos invitó. Obedeceremos voluntariamente y iremos a él porque está preparando ceremonias.
Mañana iré a su casa. Me apresuraré al lugar que indicó.”
Abū Saʿīd al-Ismāʿīlī murió repentinamente en el mes de Rabīʿ al-Ākhir de este año mientras realizaba la oración de ʿIshāʾ en el miḥrāb en Jūrjān. Mientras recitaba el versículo de la Fātiḥa “Iyyāka naʿbudu wa iyyāka nastaʿīn” (al-Fātiḥa 1:5), entregó su alma y falleció. Que Allah tenga misericordia de él.

