Fue un tabiʿī (seguidor de la generación posterior a los Compañeros) de gran dignidad. Escuchó hadiz de Abū Umāma, Suday b. ʿAjlān y ʿAbd Allāh b. Busr. Se relata que también se reunió con Abū al-Dardāʾ. Según una transmisión auténtica, Abū al-Zāhiriyya transmitió hadiz de manera mursal (ininterrumpida) de Abū al-Dardāʾ y Ḥudhayfa. Un grupo de sus conciudadanos también transmitió hadiz de él. Ibn Maʿīn y otros han afirmado que era un transmisor fiable (thiqa). Lo más extraño transmitido de él es la siguiente declaración de Qutayba: «Me quedé dormido junto a la roca de Bayt al-Maqdis. Los sirvientes vinieron y cerraron la puerta sobre mí. Luego desperté con la glorificación (tasbīḥ) de los ángeles. Me levanté asustado y vi a los ángeles formados en filas; me uní a sus filas y comencé a adorar con ellos.»
Según Abū ʿUbayda y otros, esta persona falleció en el año 100 de la hégira.

