Historia del Islam · julio 1, 2026

Emir Mujir al-Din Taştekin al-Mustanṣidī

Fue el emir del Hajj y el líder de la región de Juzistán. Era un erudito piadoso, con una vida virtuosa y mucha adoración. Era extremadamente chií. Falleció en la ciudad de Tustar el segundo de Jumādā al-Ākhirah de este …

Fue el emir del Hajj y el líder de la región de Juzistán. Era un erudito piadoso, con una vida virtuosa y mucha adoración. Era extremadamente chií. Falleció en la ciudad de Tustar el segundo de Jumādā al-Ākhirah de este año. Según su testamento, su ataúd fue llevado a Kūfah y enterrado en el martirio de ʿAlī. Ibn al-Sāʿī describe su biografía así.

Según Abū Shāmah, relatado en la obra titulada Zayl, el nombre real de esta persona era Taştekin b. ʿAbdullāh al-Muqtafavī. Fue emir del Hajj. Durante veintiséis años facilitó la realización del Hajj a la gente. En el Hijāz era tratado como un rey. Cuando el visir Ibn Yūnus informó al califa que él se correspondía con Ṣalāḥ al-Dīn al-Ayyūbī, el califa lo encarceló. Sin embargo, cuando se entendió que esto era infundado, el califa lo liberó y le concedió Juzistán como un iqṭāʿ (feudo). También fue restituido como emir del Hajj. La región de Ḥulalatuʾsh-Shīʿah era sus tierras de iqṭāʿ. Era una persona valiente, generosa, tolerante y muy callada. Hubo ocasiones en que pasaba una semana entera sin pronunciar palabra. Era de carácter suave y paciente. Un hombre se quejó de sus lugartenientes y le pidió ayuda. Pero cuando no respondió ni con una sola palabra, el hombre le preguntó: “¿Eres un burro?” Él respondió: “No.”

Ibn Tawīzī recitó el siguiente poema sobre él:

“Tal emir ha sido nombrado para la tierra.

A los que se quejan responde solo con silencio.

Al aumentar su rango, Allah nos humilla.

Con el debilitamiento de su intelecto, caemos en la oscuridad.”

Uno de sus camareros había robado su cama. Los funcionarios querían interrogar al camarero. Emir Taştekin había visto al camarero mientras cometía el robo. Dijo a los funcionarios: “No castiguen a nadie. Quien no devolverá la cama se la ha llevado. Mientras robaba la cama, alguien que no se durmió y cuyos ojos no se cerraron lo vio.”

Emir Taştekin había llegado a los noventa años. Había arrendado una tierra perteneciente a los waqfs por 300 años. Uno de los que se rieron de esto dijo: “Este hombre no cree en la muerte. Ha llegado a los noventa años pero arrienda una tierra por 300 años.” Al decir esto, los presentes se rieron. La verdad la sabe mejor el Altísimo Allah, libre de deficiencias.